RDalDescubierto
La especialista en farmacovigilancia, farmacoepidemiología y seguridad del paciente, doctora Karen Tamariz, sostiene que el costo de adquisición de un medicamento no siempre refleja el costo total de una enfermedad, ya que factores como fallos terapéuticos, eventos adversos o abandono de tratamientos pueden aumentar significativamente los gastos.
En su análisis, Tamariz destacó que cualquier reforma al modelo de prescripción y dispensación de medicamentos debe considerar el impacto real en la salud de los pacientes, y no solo la reducción de precios. La experta enfatizó que la calidad y la seguridad de los medicamentos son fundamentales para garantizar la salud y el bienestar de los pacientes.
La doctora Tamariz explicó que una política pública de medicamentos debe contemplar aspectos como la seguridad del paciente, la continuidad terapéutica, la evidencia de bioequivalencia, la trazabilidad de los productos, la calidad de la dispensación farmacéutica y la fortaleza del sistema nacional de farmacovigilancia. Además, destacó la importancia de la farmacovigilancia para detectar, reportar, analizar y corregir problemas asociados al uso de medicamentos.
Tamariz también enfatizó que la dispensación profesional de medicamentos requiere personal capacitado, protocolos claros y acceso a información relevante. La especialista diferenció la dispensación profesional de la simple entrega de productos farmacéuticos, y destacó que el farmacéutico debe estar integrado al sistema, tener formación, protocolos, trazabilidad y acceso a información clínica relevante.
La doctora propuso fortalecer la autoridad reguladora, avanzar de forma escalonada en los procesos de bioequivalencia y permitir mecanismos de excepción para pacientes estabilizados que requieran mantener tratamientos específicos. También insistió en que el debate no debe interpretarse como una oposición al uso de medicamentos genéricos, sino como una discusión sobre cómo implementar cambios de manera segura y gradual.
En resumen, la doctora Karen Tamariz advierte que el medicamento más barato no siempre reduce el costo real de una enfermedad, y que cualquier reforma al modelo de prescripción y dispensación de medicamentos debe considerar el impacto real en la salud de los pacientes. La calidad y la seguridad de los medicamentos son fundamentales para garantizar la salud y el bienestar de los pacientes.