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En un giro inesperado, Irán ha decidido cerrar nuevamente el estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el comercio global, después de acusar a Estados Unidos de cometer actos de «piratería» con su bloqueo naval en la zona.
Este cierre se produce menos de 24 horas después de que Irán anunciara la reapertura temporal del estrecho, lo que había generado una gran expectación en los mercados internacionales. Sin embargo, la escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos ha llevado a Teherán a reconsiderar su decisión y a implementar medidas de control estricto en la zona.
El vocero del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, informó que el control del estrecho de Ormuz ha regresado a su estado anterior y que se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las fuerzas armadas. Esta medida responde al bloqueo que Estados Unidos mantiene en la zona desde el 13 de abril, que Irán considera un acto de «piratería».
Por su parte, Washington ha ofrecido una respuesta confusa a la situación en Ormuz. El Comando Central ha confirmado que el bloqueo naval sigue vigente y que hasta el sábado, 23 embarcaciones iraníes habían sido forzadas a regresar a puertos de origen. Sin embargo, el presidente Donald Trump ha sugerido que la ruta sigue abierta, lo que ha generado más dudas que certezas sobre la situación en la zona.
El régimen iraní ha dejado en claro que el tráfico solo se restablecerá cuando Washington retire sus embarcaciones de la zona. El coronel Zolfagari agregó que «hasta que EE.UU. restablezca la plena libertad de navegación para los buques de origen iraní hacia un destino y de regreso a Irán, la situación en el estrecho de Ormuz seguirá estando estrictamente controlada y mantendrá su estado anterior».
La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán advirtió que «ninguna embarcación deberá moverse de su fondeadero en el golfo Pérsico o en el mar de Omán» y que «acercarse al estrecho de Ormuz será considerado un acto de colaboración con el enemigo, y la embarcación infractora será tomada como objetivo».
La situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo incierta, y la guerra de anuncios entre Irán y Estados Unidos no ofrece claridad sobre la situación real de esta ruta clave para el comercio global. El presidente Trump reiteró que «estamos hablando con ellos» (en referencia a Irán), pero el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Saeed Khatibzadeh, ha dicho que ni siquiera hay fecha para las conversaciones.
El cierre del estrecho de Ormuz podría tener un impacto significativo en los mercados internacionales, especialmente en los precios del petróleo. La noticia de la reapertura de Ormuz el viernes provocó una fuerte bajada en los precios del petróleo, un moderado descenso del dólar y subidas en las bolsas. Sin embargo, si este nuevo cierre se mantiene, es probable que la tendencia se revierta cuando los mercados reabran el lunes, lo que podría provocar nuevas alzas en el costo de los combustibles.