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La Armada del CGRI de Irán ha emitido una advertencia en la que asegura que la venganza divina contra Estados Unidos y el régimen sionista de Israel por la muerte del Líder mártir, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, no está lejos. El comandante de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, Ali Ozamai, expresó con plena convicción que la bandera de la verdad permanecerá enarbolada bajo el liderazgo de su digno sucesor, el ayatolá Moytaba Jamenei.
El comandante iraní afirmó que el Líder de la Revolución Islámica fue martirizado por seres humanos perversos y despiadados, y que sus enemigos cometieron un crimen brutal e inhumano al asesinarlo. Según Ozamai, el Líder mártir fue asesinado porque sus enemigos temían su autoridad espiritual y la firmeza de su palabra, y no podían soportar el resplandor de luz de su fe y consciencia.
Ozamai agregó que los enemigos deben saber que con este acto desesperado no solo no lograron obstaculizar el camino de la verdad, sino que se colocaron aún más entre los más infames de la historia, quedando expuestos y condenados ante la justicia divina y frente a la ira y la dura venganza de este pueblo. El Líder mártir dedicó su vida a revivir la verdad, defender la dignidad de la nación islámica y preservar los principios del Islam.
El comandante de la Fuerza Naval del CGRI destacó que el Líder mártir se mantuvo firme con fe, sabiduría y constancia ante el frente de la incredulidad y la arrogancia, e inscribió su nombre en los anales de la historia de este mundo. Aunque hoy se llora su dolorosa pérdida, se renueva el compromiso con sus principios, firmeza y fe.
Ozamai aseguró que, junto con todos los valientes combatientes de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y los guardianes del estratégico estrecho de Ormuz, renovó su compromiso con Dios de seguir los ideales de los mártires y continuar con firmeza y determinación el camino del líder mártir de la nación. El comandante iraní concluyó que el nombre, la memoria, el camino y la sangre pura del Líder mártir permanecerán vivos para siempre en el alma de esta nación.
El ayatolá Seyed Ali Jamenei fue asesinado el 28 de febrero durante un bombardeo estadounidense-israelí contra su residencia, en el que también perdieron la vida otros miembros de su familia. La ceremonia fúnebre del Líder mártir inició el viernes con la presencia de delegaciones de diferentes países que se personaron en la capilla ardiente en el recinto de la Gran Mosalá de Teherán, para expresar sus respetos al Líder mártir.
Las ceremonias de despedida continuarán este sábado y el domingo, antes de una procesión fúnebre que recorrerá Teherán el lunes. Posteriormente se celebrarán nuevos ritos en la ciudad santa de Qom, seguidos de ceremonias en Irak, antes de la inhumación en la sagrada ciudad iraní de Mashad el 9 de julio.