RDalDescubierto
Los hechos del día revelaron que El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dirigió este jueves un discurso a la nación que había generado gran expectativa, pues al anunciarlo afirmó que se trataba de un asunto «muy urgente».
Paralelamente, El mandatario comenzó su intervención enumerando los logros alcanzados en la política interna, y sostuvo: «El mundo entero se reía de nosotros como nación, pero ya no es así». Posteriormente, resaltó los avances de la potencia norteamericana en Irán, declarando: «Estados Unidos ha vuelto y le va realmente bien, pero aún nos queda un gran retoque debemos abordar con urgencia, porque ningún país puede ser grande sin unas elecciones justas y honestas»; añadió que la confianza en el país es esencial para la grandeza. En ese contexto, recordó que durante varios años ha demandado «una acción audaz, rápida y decisiva» para proteger el sistema electoral, de modo que el fraude y la interferencia resulten no solo difíciles, sino prácticamente imposibles. «Por desgracia, el sistema que tenemos hoy en día está catastróficamente alejado de ese estándar», enfatizó. Trump dio a conocer que había ordenado la desclasificación inmediata de información de inteligencia vinculada a cuestiones electorales, diciendo: «Esta noche anuncio la desclasificación y publicación inmediatas de información de inteligencia crucial que revela vulnerabilidades impactantes en nuestra infraestructura electoral». Según el presidente, las pruebas demuestran que el sistema electoral expone al país a «niveles que nunca se creyeron posibles, al pirateo informático, al abuso y a la injerencia extranjera».
Las fuentes consultadas señaló que precisó que dicha acción habría permitido a China obtener ilícitamente «220 millones de expedientes de votantes estadounidenses». Trump detalló que esos expedientes incluyen «nombres, direcciones, números de teléfono, preferencias políticas y otros datos sensibles» necesarios para inscribirse en el censo electoral o para «llevar a cabo otras actividades ilícitas». «Esta pérdida de datos supone una pesadilla sin precedentes para la seguridad electoral», afirmó.
Asimismo, con el fin de reducir sus votos y obligarle a dimitir o a impedir su reelección». Asimismo, sostuvo que, a mediados de 2018, China trabajaba para «influir en los resultados de las elecciones de mitad de mandato de EE. y, posteriormente, en los resultados de las propias presidenciales de 2020»; y que, a mediados de 2019, la estrategia del Gobierno chino se centró en «socavar la confianza interna en el presidente de EE.
Se esperan nuevos desarrollos en torno a este tema.