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El brote de legionelosis que afecta al Upper East Side de Manhattan ha dejado tres fallecidos y al menos 74 personas enfermas, constituyéndose como el mayor incidente registrado este año por el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York. Las autoridades indican que, aunque en los últimos días la cifra de nuevos diagnósticos ha descendido, la investigación sigue en curso para precisar el punto exacto de exposición a la bacteria.
De los 74 casos confirmados, ocho pacientes continúan internados, 51 ya fueron dados de alta y 12 no requirieron hospitalización. La mayoría de los enfermos presentaron síntomas de neumonía vinculada a la bacteria Legionella pneumophila.
Manhattan, y en particular el Upper East Side, se ha identificado como la zona más impactada, abarcando varios códigos postales de esa área. Las pesquisas se han centrado en decenas de inmuebles después de detectar la presencia del microorganismo en múltiples torres de enfriamiento que sirven a complejos residenciales de gran escala, instituciones culturales y edificios comerciales.
Las autoridades recuerdan que la ciudad ha afrontado brotes de legionelosis en otras regiones, como en Queens el año pasado, cuando más de un centenar de personas contrajeron la infección y se contabilizaron siete muertes.
La legionelosis es una infección pulmonar grave provocada por la bacteria Legionella pneumophila, la cual se multiplica en agua tibia y estancada. Es habitual encontrarla en torres de enfriamiento de grandes edificios, sistemas industriales de agua, jacuzzis, fuentes ornamentales y cualquier instalación que genere vapor o pequeñas gotas de agua contaminada.
El Departamento de Salud de Nueva York inspeccionó más de un centenar de torres de enfriamiento y ordenó su limpieza y desinfección inmediata. Estas acciones, según los funcionarios, han contribuido a una reducción notable en la aparición de nuevos casos.
La transmisión de la enfermedad no se produce de persona a persona; ocurre cuando alguien inhala diminutas partículas de agua contaminada que quedan suspendidas en el aire. Tampoco se propaga por contacto físico ni por el consumo de agua potable tratada. Los síntomas incluyen fiebre alta, tos, dificultad para respirar, dolores musculares y escalofríos, y los grupos de mayor riesgo son personas mayores de 50 años, fumadores, pacientes con afecciones pulmonares o con el sistema inmunitario debilitado.
El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York mantiene la vigilancia epidemiológica, señalando que la disminución sostenida de diagnósticos diarios sugiere que la fuente principal de exposición pudo haber sido eliminada tras la desinfección obligatoria de las torres contaminadas. No obstante, la observación continuará hasta confirmar la ausencia de nuevos casos vinculados al brote, y se exhorta a quienes hayan estado recientemente en el Upper East Side y presenten síntomas respiratorios a buscar atención médica de inmediato.
Comunicador y mercadólogo, editor de en Nueva York. Contacto: diomedestejada@gmail.com