Irán se encuentra en la fase final de negociaciones con China para la posible adquisición de misiles de crucero antibuque supersónicos, un acuerdo que podría modificar el equilibrio militar en Medio Oriente en medio del aumento de tensiones con Estados Unidos, según revelaron seis fuentes con conocimiento directo del proceso.
El pacto estaría centrado en la compra de los misiles CM-302, un sistema de fabricación china diseñado para atacar embarcaciones militares mediante vuelos a baja altura y alta velocidad, lo que dificulta su detección e interceptación por sistemas de defensa naval. Expertos en armamento consultados aseguran que este tipo de tecnología incrementaría significativamente la capacidad ofensiva marítima de Irán y representaría un desafío directo para las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región.
Las conversaciones para la adquisición comenzaron hace al menos dos años, pero se aceleraron tras el reciente conflicto de 12 días entre Israel e Irán ocurrido en junio pasado. Durante la fase final de las negociaciones, altos funcionarios iraníes, incluido el viceministro de Defensa Massoud Oraei, habrían viajado a China para avanzar en los detalles técnicos y estratégicos del acuerdo, según fuentes de seguridad.
El analista israelí Danny Citrinowicz advirtió que la incorporación de misiles supersónicos podría “cambiar completamente las reglas del juego” en el Golfo Pérsico, debido a la dificultad para interceptar este tipo de armamento.
Hasta el momento no se ha confirmado la cantidad de misiles incluidos ni el valor económico del acuerdo. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino aseguró no tener conocimiento oficial sobre la supuesta venta, mientras que la Casa Blanca evitó pronunciarse directamente sobre las negociaciones.
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió recientemente que Washington podría adoptar medidas “muy duras” si no se alcanza un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, en momentos en que Estados Unidos mantiene una importante presencia naval cerca de las costas iraníes, incluyendo los portaaviones USS Abraham Lincoln y USS Gerald R. Ford.
Analistas internacionales consideran que la posible transferencia de los misiles CM-302 representaría uno de los sistemas militares más avanzados suministrados por China a Irán y podría desafiar el régimen de sanciones impulsado por la Organización de las Naciones Unidas, reactivado recientemente tras el deterioro del acuerdo nuclear.
El posible acuerdo también evidencia el fortalecimiento de la cooperación militar entre China, Irán y Rusia, países que han incrementado sus ejercicios navales conjuntos en los últimos años, en contraste con la histórica influencia militar estadounidense en la región.
Especialistas señalan que la adquisición permitiría a Irán reforzar su arsenal tras los recientes enfrentamientos regionales, además de ampliar su capacidad para atacar objetivos marítimos y terrestres mediante plataformas móviles, aéreas o navales.
El desarrollo ocurre mientras Washington evalúa posibles escenarios militares si fracasan las negociaciones nucleares, aumentando la preocupación internacional ante un eventual escalamiento del conflicto en Medio Oriente.