Por Abril Peña
Cuando hablamos del conflicto entre Israel e Irán, muchos piensan que se trata de una guerra lejana, misiles en Medio Oriente, declaraciones en Washington, amenazas en Teherán, nada que ver con nosotros.
Ese es el error, en el centro de esta tensión hay un punto geográfico que puede afectar directamente la economía dominicana: el Estrecho de Ormuz.
¿Qué es el Estrecho de Ormuz?
Es un paso marítimo de apenas 39 kilómetros de ancho que conecta el Golfo Pérsico con el resto del mundo, por ahí pasa aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el planeta. Uno de cada cinco barriles.
Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Qatar dependen de ese corredor para exportar energía. Si ese paso se interrumpe, aunque sea parcialmente, el impacto en el mercado energético global es inmediato.
Irán ha amenazado en varias ocasiones con bloquearlo si se siente acorralado militarmente Y aunque cerrar completamente el estrecho sería difícil, basta con generar incertidumbre para que los precios se disparen.
¿Por qué subiría el petróleo aunque RD no compre a Irán?
Porque el precio del petróleo no funciona por “de dónde compramos”, sino por oferta global y percepción de riesgo.
Si el mundo teme que una quinta parte del suministro pueda verse afectada, el mercado reacciona. Y reacciona rápido.
Cuando el petróleo sube en el mercado internacional, República Dominicana paga el nuevo precio, aunque el barril no venga del Golfo Pérsico.
¿Cómo nos impactaría directamente?
República Dominicana depende en gran medida de combustibles importados para:
-Transporte.
-Generación eléctrica.
-Producción agrícola.
-Distribución de alimentos.
-Actividad industrial.
Si el petróleo se dispara:
🔺 Suben los combustibles.
🔺 Suben los pasajes.
🔺 Suben los alimentos.
🔺 Suben los costos de electricidad.
🔺 Sube la inflación.
El Estado puede intentar subsidiar temporalmente el golpe, pero eso implica mayor presión fiscal o endeudamiento y ningún presupuesto es infinito, en una economía con alta informalidad y salarios ajustados, cada aumento se siente de inmediato.
El efecto dominó
No se trata solo de gasolina, un aumento sostenido en el precio del petróleo encarece:
– El transporte marítimo.
– El costo de importaciones.
-Los fertilizantes.
-La producción local.
-La cadena completa de distribución.
Lo que empieza como tensión geopolítica puede terminar en el precio del arroz, del pollo o del pan.
La interconexión que ignoramos
Vivimos en una economía abierta, dependiente del comercio exterior y vulnerable a shocks externos, el Estrecho de Ormuz no es un tema lejano, es una arteria del sistema energético global.
Si esa arteria se bloquea o se militariza, la presión no se queda en Medio Oriente… Viaja… y llega.
Entender para anticipar
Las guerras no solo se miden en territorio o poder militar. También se miden en inflación, deuda y estabilidad social, por eso no basta con seguir el conflicto como si fuera una transmisión distante.
Hay que entender qué mueve realmente el tablero, porque cuando el petróleo se mueve, el bolsillo dominicano también.