La República Dominicana puso en operación la primera decena de aviones militares TP-75 Dulus ensamblados en territorio nacional, marcando un avance significativo en el desarrollo de la industria aeronáutica de entrenamiento y patrullaje.
Las aeronaves operan desde la Base Aérea de San Isidro bajo la responsabilidad de la Fuerza Aérea de República Dominicana, como parte de una alianza estratégica con la empresa italiana Fly Legend.
El vuelo inaugural del proyecto se realizó el 12 de diciembre de 2023 con la presencia del presidente Luis Abinader, quien impulsó la iniciativa mediante la creación del Fideicomiso Público para el Desarrollo de la Industria Aeronáutica Nacional y Espacial.
Impacto operativo y ahorro
Desde su entrada en servicio, la flota ha acumulado 1,769 horas de vuelo en misiones de entrenamiento y patrullaje, generando un ahorro estimado de RD$208,388,200 para el Estado dominicano.
El costo operativo de estas aeronaves ronda los 60 dólares por hora de vuelo, lo que ha permitido optimizar los recursos destinados a la defensa y vigilancia aérea.
Vigilancia y protección fronteriza
Actualmente, los TP-75 Dulus realizan patrullajes en la línea fronteriza con Haití y en áreas protegidas, contribuyendo a la vigilancia del espacio aéreo y la prevención de amenazas medioambientales.
Las operaciones se coordinan desde el Comando Sur ubicado en la base aérea de Barahona, cubriendo provincias fronterizas como Montecristi, Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.
Proyección internacional
El proyecto ha despertado interés internacional, ya que países como Guyana, Honduras, Guatemala, Paraguay, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Uruguay y Perú han mostrado intención de evaluar la posible adquisición de estas aeronaves.
Además, los TP-75 Dulus han representado al país en misiones de cooperación militar, ferias aeronáuticas internacionales y en los desfiles militares del 27 de febrero con motivo de la Independencia Nacional.
Con el ensamblaje local de estas diez aeronaves de alas fijas, la República Dominicana marca un hito en su historia aeronáutica, fortaleciendo su soberanía operativa y proyectándose como futura plataforma de exportación en el sector.