Santo Domingo. – En el marco de la conmemoración del Día Nacional de las Juntas de Vecinos, la exvicepresidenta de la República, Margarita Cedeño, reapareció en un acto político cargado de simbolismo comunitario, donde defendió la gestión histórica del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y reivindicó su modelo de política social como eje de desarrollo.
Durante su intervención, Cedeño aseguró que el contexto actual del país está demostrando “de manera exponencial” que el PLD es la organización política que sabe gobernar, apelando a la experiencia acumulada de sus gestiones.
“Sabemos gobernar, y lo hemos demostrado”, expresó, en un mensaje que no solo mira al pasado, sino que proyecta una narrativa de retorno político.
Un discurso con doble intención: memoria y posicionamiento
El acto, celebrado en la Casa Nacional del PLD junto a dirigentes comunitarios, se produce en medio de movimientos internos que apuntan a una reactivación política de Cedeño, incluso con miras a una eventual candidatura municipal en el Distrito Nacional .
En ese contexto, su discurso no fue casual.
Al referirse al programa Progresando con Solidaridad, Cedeño agradeció al expresidente Danilo Medina por haberle dado la oportunidad de encabezarlo, subrayando que no se trataba de una simple política asistencialista, sino de un modelo de transformación social.
“No era una ayuda a secas, era un concepto de crecimiento permanente con solidaridad y acompañamiento del Estado”.
Este punto es clave: Cedeño intenta reposicionar uno de los programas insignia del PLD no como subsidio, sino como una política de movilidad social estructurada.
El mensaje político detrás de las juntas de vecinos
El escenario elegido tampoco es menor. Las juntas de vecinos representan una de las bases más tradicionales de articulación comunitaria en República Dominicana, y el PLD ha tenido históricamente una fuerte presencia en ese tejido social.
Al destacar la “solidaridad como base del desarrollo”, Cedeño conecta directamente con ese electorado de base, apelando a la cercanía territorial y a la política social como herramienta de legitimidad.
Más que nostalgia: una narrativa de contraste
El discurso de Cedeño no solo reivindica el pasado, sino que establece un contraste implícito con la gestión actual.
Cuando afirma que “el que sabe gobernar es el PLD”, está enviando un mensaje claro: el presente no está cumpliendo las expectativas, y el pasado —según su narrativa— sí lo hizo.
Esa línea discursiva forma parte de una estrategia más amplia del PLD: reconstruir credibilidad a través de la memoria de gestión, en un contexto donde el partido busca reposicionarse tras su salida del poder en 2020.
¿Reaparición estratégica?
La participación de Cedeño en este tipo de actos, sumada a encuentros con líderes comunitarios, refuerza las versiones de que estaría activando una estructura política con miras a futuras aspiraciones .
Sin confirmarlo abiertamente, su discurso ya opera como precampaña:
- Recupera logros del pasado
- Reactiva vínculos comunitarios
- Se posiciona como figura con experiencia de Estado