Santo Domingo.– Las recientes lluvias han vuelto a dejar al descubierto una preocupación creciente entre ciudadanos y residentes de la Zona Colonial: las inundaciones en un área que, según denuncian, no presentaba este tipo de problemas con la misma frecuencia antes de las intervenciones urbanas realizadas en la zona.
A través de videos difundidos en redes sociales, se observan calles anegadas, vehículos varados y dificultades para el tránsito peatonal en uno de los principales centros históricos y turísticos del país.
Las críticas no se han hecho esperar. Usuarios aseguran que los trabajos de remozamiento, lejos de mejorar el drenaje pluvial, habrían alterado el comportamiento natural del agua en la zona, provocando acumulaciones más rápidas y persistentes.
“Antes esto no pasaba así”, es una de las frases más repetidas por ciudadanos, quienes cuestionan si las obras ejecutadas contemplaron adecuadamente sistemas de drenaje y manejo de aguas.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido una explicación técnica detallada sobre si las intervenciones han influido en el comportamiento de las inundaciones en la Zona Colonial.
Especialistas en urbanismo han advertido en múltiples ocasiones que cualquier intervención en zonas históricas debe ir acompañada de estudios hidráulicos rigurosos, especialmente en ciudades como Santo Domingo, donde las lluvias intensas son cada vez más frecuentes.
El tema reabre el debate sobre la planificación urbana, la supervisión de obras públicas y la necesidad de soluciones estructurales que eviten que episodios como estos se repitan.
Porque cuando una ciudad empieza a inundarse donde antes no lo hacía, la pregunta es inevitable: ¿qué cambió realmente?