El juez del Primer Juzgado de la Instrucción declaró inadmisible el recurso interpuesto por los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, mediante el cual buscaban que dos peritos propuestos por su defensa realizaran una nueva evaluación sobre las causas del colapso del techo de la discoteca Jet Set.
La decisión judicial se fundamenta en que la solicitud fue presentada fuera del plazo legal establecido, razón por la cual el tribunal no acogió el pedimento de los imputados.
El recurso fue sometido a través de su abogado defensor, Miguel Valerio, con el objetivo de realizar un contraperitaje que, según la defensa, permitiría demostrar que la tragedia ocurrida la madrugada del 8 de abril de 2025, que dejó un saldo de 236 personas fallecidas y más de 180 lesionadas, no constituye un homicidio involuntario, como lo ha calificado el Ministerio Público.
El órgano acusador sustentó dicha calificación jurídica en los informes técnicos elaborados por los peritos Leonardo de Jesús Reyes Madera, ingeniero sismorresistente; Eduardo A. Fierro, presidente de la firma BFP Engineers; y Máximo José Corominas, ingeniero patólogo.
Según los peritajes presentados por el Ministerio Público, el Jet Set Club operó durante años con una sistemática y grave negligencia en el mantenimiento y adecuación estructural de sus instalaciones, lo que representó un riesgo constante para la seguridad de las personas que acudían al establecimiento.
El proceso judicial continúa su curso mientras se mantiene la acusación formal en contra de los imputados por los hechos que derivaron en una de las tragedias más graves registradas en un centro de entretenimiento del país.