El dirigente político Guido Gómez Mazara envió una carta a las autoridades del Partido Revolucionario Moderno en la que alerta sobre posibles retrocesos en la democracia interna, cuestionando el uso de mecanismos que podrían limitar la competencia en la elección de dirigentes.
En una comunicación dirigida a José Ignacio Paliza, presidente del partido, y a Carolina Mejía, secretaria general, Gómez Mazara expresó preocupación por el rol de la Comisión de Consenso y su impacto en los métodos de selección de autoridades partidarias.
El dirigente recordó que en el encuentro de Jarabacoa de septiembre de 2025 se había establecido como principio fundamental la competencia democrática como regla general, dejando el consenso como una excepción.
Gómez Mazara advirtió que una herramienta concebida para generar armonía podría terminar convirtiéndose en un obstáculo para la participación interna.
Planteó que repetir prácticas como la elección mediante delegados o acuerdos cerrados podría debilitar la legitimidad del partido y desconectarlo de su base.
Además, señaló que insistir en “argucias obsoletas” o mecanismos coyunturales para definir liderazgos podría generar desilusión entre los militantes y afectar la credibilidad de la organización.
El planteamiento ocurre en un momento en que el partido oficial enfrenta el reto de renovar sus estructuras sin comprometer su narrativa de apertura democrática.
El señalamiento es especialmente sensible porque toca uno de los puntos más críticos del sistema político dominicano: la percepción de que los partidos limitan la participación real de sus bases.
Mazara advierte que prácticas restrictivas podrían alimentar el abstencionismo y fortalecer opciones políticas alternativas, en un contexto donde ya se registran niveles importantes de apatía electoral.
El PRM surgió precisamente como respuesta a cuestionamientos sobre la falta de democracia interna en el PRD.
En ese sentido, el dirigente recuerda que repetir esos mismos esquemas pondría en riesgo el capital político construido y podría reproducir los vicios que dieron origen a su creación.
También plantea la necesidad de garantizar mayor representación de provincias, diáspora, mujeres y jóvenes dentro de los órganos de dirección.
Qué puede pasar ahora
El debate sobre los métodos de elección interna podría intensificarse en las próximas semanas, especialmente si se avanza en la definición de reglas para la renovación de autoridades.
La presión por una convención abierta y competitiva podría convertirse en un punto de tensión dentro del partido, con implicaciones directas en su cohesión y proyección electoral.