RDalDescubierto
Las fuentes confirmaron que La reinstitucionalización de Venezuela, de la que tanto se habla en las últimas semanas, todavía está por verse.
Cabe señalar que Aumentan los temores sobre un cambio gatopardiano, en el que todo cambia para que nada lo haga. El compromiso oficial para unas elecciones presidenciales sigue siendo difuso. El país sigue a la espera de mejoras económicas. La apertura política adelantada no parece, de momento, suficiente. Los políticos de la oposición no confían en las intenciones de la presidenta Delcy Rodríguez. En algunos sectores del chavismo persiste la renuencia. Venezuela lleva semanas atrapada en una discusión que lo condiciona todo: qué tiene que cambiar antes de que pueda haber elecciones. Desde que fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el país vive lo que algunos llaman una apertura y otros, con más cautela, un simple reacomodo del régimen. Todavía no se ha visto un desmontaje del aparato represivo ni una reinstitucionalización de órganos clave como el Consejo Nacional Electoral. Mientras tanto, la presión crece desde todos los flancos.
Las fuentes consultadas explicó que con los Estados Unidos instalados en Caracas, ha comenzado en Venezuela un proceso de reformas políticas que han mantenido a muchas personas alentadas sobre un retorno a la democracia. Se han relajado los controles en los medios de comunicación y la policía se ha retirado de las calles. También se han cambiado a figuras clave para la sociedad civil, como el fiscal y la defensora del pueblo los nuevos no son precisamente opositores, pero sustituyen a figuras muy reconocibles de la era represiva de Maduro.
Según se conoció, De acuerdo con los expertos, los caminos para unas elecciones libres pasan irremediablemente por una reforma del Consejo Nacional Electoral —y de la ley que rige su funcionamiento—, una instancia que en Venezuela tiene el rango de poder público autónomo y el único de ellos que no ha sido tocado por el régimen en este proceso de apertura. Esta es una zona del Estado en la cual Jorge Rodríguez, presidente del parlamento y hermano de la presidenta encargada, tiene un enorme poder desde hace años. El actual director del CNE, Elvis Amoroso, también es muy cercano a Cilia Flores en lo personal y lo político.
Esta redacción continuará informando sobre los avances del caso.