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En un gesto de descontento y preocupación, cientos de profesionales de la salud pública en Argentina se manifestaron en las calles de Buenos Aires y otras ciudades del país para expresar su oposición al ajuste presupuestario implementado por el Gobierno de Javier Milei, que ha tenido un impacto significativo en el sector salud.
Los manifestantes, que incluían médicos, enfermeros y otros trabajadores de hospitales, se reunieron frente al Ministerio de Salud nacional en Buenos Aires para exigir al titular de la cartera, Mario Lugones, que tome medidas para abordar la crisis en el sector salud, bajo el lema ‘La salud no puede esperar’. Luego, marcharon hacia la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, para hacer escuchar su voz.
El secretario de Fesprosa destacó que las manifestaciones de este miércoles forman parte de un plan de lucha más amplio, que incluye huelgas en hospitales de diferentes puntos del país. Además, se registraron protestas en provincias como Santa Cruz, Mendoza, Santa Fe, Tierra del Fuego y Chaco, lo que demuestra la magnitud del descontento en el sector salud.
Yabkowski, uno de los líderes de la protesta, extendió su reclamo más allá del Gobierno nacional y criticó a los gobernadores y alcaldes que están aplicando políticas de precarización en sus provincias y municipios, lo que ha agravado la situación en el sector salud.
Las consignas de la protesta se centraron en la disminución de los recursos nacionales para la salud pública, que, según un análisis publicado por la fundación Soberanía Sanitaria, han caído un 34% en términos reales entre 2023 y 2025. Durante la manifestación en la capital argentina, médicos y enfermeros marcharon con pancartas y banderas con consignas contra el presidente y mensajes como «la salud pública se defiende» o «el ajuste de Milei mata».
La protesta también contó con la presencia de referentes opositores, incluidos miembros de partidos de izquierda y el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, el peronista Nicolás Kreplak. Un estudio del Instituto Argentina Grande publicado a principios de mayo reveló que entre 2023 y 2025, los hospitales públicos sumaron 742.000 nuevos pacientes, lo que ha incrementado la presión sobre un sistema de salud con cada vez menos recursos.