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En un contexto de creciente tensión en el estrecho de Ormuz, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha revelado que su país está estudiando un plan alternativo para garantizar la libre navegación en la región en caso de que Irán persista en su bloqueo.
Según Rubio, el plan B implicaría una intervención militar para reabrir el estrecho, aunque no se han concretado los detalles de esta operación. El secretario de Estado ha destacado que es crucial tener un plan de respaldo en caso de que las negociaciones con Irán no fructifiquen y el país persa decida mantener el bloqueo.
Rubio ha subrayado que, aunque EEUU tiene la capacidad de actuar de manera unilateral, prefiere hacerlo en coalición con otros países. Esto sugiere que una posible intervención podría contar con el apoyo de otros miembros de la OTAN. El secretario de Estado ha mencionado que hay países que han expresado interés en participar en una eventual operación para reabrir el estrecho de Ormuz.
La iniciativa franco-británica para desplegar cazaminas y limpiar el estrecho una vez que cesen las hostilidades ha sido mencionada por Rubio, pero ha destacado que este plan no contempla el escenario en el que Irán se niegue a cooperar. En este sentido, el secretario de Estado ha enfatizado la necesidad de un plan B que permita abordar esta situación.
En cuanto a la presencia militar de EEUU en Europa, Rubio ha descartado que el reajuste de la presencia militar de su país deba sorprender a los aliados. Según él, EEUU tiene obligaciones en varias regiones del mundo que requieren una evaluación constante de su postura global. La reciente retirada parcial de tropas de Alemania ha sido restada de dramatismo por Rubio, quien ha señalado que se trata de una reducción menor del 11 o 12% de la presencia total estadounidense en el país.
El anuncio de la semana pasada del presidente Trump sobre el repliegue de 5.000 soldados de sus bases en Alemania ha sido interpretado como una respuesta a las declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz. Días después, Trump canceló el despliegue previsto de 4.000 efectivos en Polonia y finalmente anunció el envío de 5.000 soldados a ese país. Estos movimientos destacan la complejidad y la dinámica de la política internacional en la región.