Los imputados en el presunto desfalco del negocio de comida Barra Payán permanecerán detenidos en la cárcel del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, mientras la Corte de Apelación del Distrito Nacional decide sobre la recusación presentada contra la jueza Fátima Veloz, del Juzgado de Atención Permanente.
Los arrestados son los hermanos y socios Marcos Antonio y Juan Ismael Frías García, así como Dagoberto Cabrera, señalado como el responsable financiero del negocio. Los tres fueron detenidos el pasado jueves.
La recusación fue interpuesta por un abogado de la parte querellante, luego de que la jueza acogiera escuchar un pedimento de prescripción presentado por la defensa. El abogado Francisco Domínguez Abreu calificó la acción como una “litigación temeraria” y aseguró que busca retrasar el proceso y apartar a la magistrada sin fundamentos válidos.
Debido a la recusación, quedó en pausa el conocimiento de la medida de coerción solicitada por el Ministerio Público, que pide una garantía económica de un millón de pesos para cada imputado, presentación periódica e impedimento de salida del país.
La defensa sostiene que el caso no constituye un desfalco, sino un conflicto de herencia y participación societaria entre familiares, y afirma que no existen elementos penales que sustenten las acusaciones. Señalan además que las partes han mantenido intentos de conciliación durante casi cuatro años sin llegar a un acuerdo.
Los denunciantes reclaman la transparencia de los ingresos del negocio y una distribución equitativa de las ganancias conforme a la participación de cada socio.
Por su parte, los abogados de los imputados aseguraron que sus representados no representan peligro de fuga y que las pruebas presentadas por la acusación son débiles o inexistentes. El proceso continuará una vez la Corte de Apelación decida sobre la recusación.