OPS aclara que no ha declarado una epidemia de VIH en la República Dominicana
Ante la información que ha circulado recientemente en redes sociales y algunos medios de comunicación, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reiteró este martes que no ha emitido ninguna declaración oficial en la que se declare una epidemia de VIH en la República Dominicana.
La aclaración fue emitida mediante un comunicado oficial de la oficina de la OPS en Santo Domingo, en el cual se subraya que no existe una nueva alerta epidemiológica ni un anuncio reciente sobre el VIH en el país.
Contexto epidemiológico del VIH
La OPS explicó que, desde un punto de vista técnico y epidemiológico, el VIH ha sido considerado una epidemia persistente a nivel mundial durante más de 40 años, incluida la República Dominicana, debido a su magnitud, distribución sostenida en el tiempo y transmisión continua, particularmente entre poblaciones clave y vulnerables.
Sin embargo, la organización enfatizó que este estatus no representa un anuncio nuevo ni una alerta sanitaria reciente, tal como ha sido falsamente interpretado en algunas publicaciones virales.
Avances y desafíos en la región y en el país
La OPS también señaló que en la Región de las Américas se han logrado avances significativos en la respuesta al VIH, aunque todavía persisten retos importantes en materia de prevención, diagnóstico y tratamiento.
De acuerdo con estimaciones del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA), en 2024 se registraron aproximadamente 170,000 nuevas infecciones por VIH y unas 38,000 muertes relacionadas con el sida en la región.
En el caso de la República Dominicana, las autoridades de salud continúan reforzando las estrategias nacionales para la prevención, atención y control del VIH, con el objetivo de mejorar el diagnóstico oportuno, el acceso al tratamiento antirretroviral y la reducción de nuevas infecciones, así como fomentar la supresión viral en quienes viven con el virus.
Llamado a la responsabilidad informativa
La OPS hizo un llamado a utilizar fuentes oficiales y basadas en evidencia científica para informar sobre temas de salud pública y evitar la difusión de información errónea que pueda generar confusión o alarma innecesaria en la población.