El presidente Luis Abinader reiteró este jueves la seguridad de la línea 2-C del Metro de Santo Domingo y afirmó que será el primero en abordarla una vez entre en funcionamiento, en medio de cuestionamientos sobre la integridad de la infraestructura y reportes de posibles fallas durante su construcción.
Durante una rueda de prensa en el Palacio Nacional, el mandatario aseguró que en el proyecto se han cumplido todos los protocolos establecidos y que la obra avanza conforme a lo previsto.
“Todas las recomendaciones de seguridad se han seguido y se han aplicado en el Metro, y los esperamos a ustedes (periodistas) el 24 de febrero a las 4:00 de la tarde”, expresó.
El jefe de Estado prevé utilizar la nueva línea en menos de dos semanas, pese a que en el debate público se han señalado daños visibles en columnas de hormigón, desprendimientos y filtraciones registrados durante la etapa de construcción. No obstante, insistió en que el proyecto cumple con los estándares requeridos y será habilitado según el cronograma.
Supervisión técnica y posible auditoría externa
Sobre la seguridad estructural, el presidente de la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático, Osiris de León, aseguró que se mantienen los esfuerzos técnicos necesarios para garantizar la estabilidad de la obra.
“Yo le garantizo que se está haciendo el mayor esfuerzo para asegurarle a la sociedad que la estructura resulte bien y, si una auditoría externa identifica algo que pueda ser mejorado, el Estado está en la disposición de hacer lo mejor”, afirmó.
El especialista también respondió a los señalamientos técnicos que han circulado en los últimos días.
“Hay situaciones que pueden aparentar debilidad estructural, pero cuando se hace un análisis de la integridad del hormigón y de la articulación de los elementos estructurales, se encuentra que no hay peligro”, sostuvo.
De León explicó que el avance de la obra ha sido adecuado y que ciertos comportamientos del terreno son habituales en zonas con suelos arcillosos del oeste de Santo Domingo, lo que podría explicar algunas observaciones realizadas.
En ese contexto, la Comisión recomendó realizar una evaluación independiente por parte de una firma internacional reconocida, que someta la infraestructura a análisis bajo escenarios críticos, como eventos sísmicos, tormentas, huracanes o impactos estructurales.
“Si ese estudio evidencia alguna falencia que vaya más allá de lo localmente subsanable, entonces correspondería tomar las decisiones pertinentes”, puntualizó.
Con estas declaraciones, el Gobierno busca despejar dudas sobre la obra y reafirmar la confianza en uno de los proyectos de transporte más relevantes del Gran Santo Domingo.