La sorpresiva aparición de Lady Gaga en el Super Bowl 2026 junto a Bad Bunny se convirtió en uno de los momentos más vibrantes del espectáculo de medio tiempo. Más allá de la música, su vestuario destacó como una poderosa expresión de estilo y un homenaje a la identidad y las raíces latinas que brillaron en el evento televisivo más visto del año.