Santo Domingo, RD. — La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, reafirmó las medidas restrictivas adoptadas por el Gobierno de cara al asueto de Semana Santa, incluyendo la prohibición de fiestas masivas y el control del consumo excesivo de alcohol, como parte de una estrategia orientada a preservar vidas.
Durante su intervención, la funcionaria aseguró que las autoridades están realizando “ingentes esfuerzos” para evitar tragedias en el país durante uno de los períodos más críticos del año en materia de accidentes de tránsito y hechos violentos.
Raful fue enfática al señalar que el objetivo principal es reducir los niveles de mortalidad asociados al consumo de alcohol y la conducción temeraria, incluso si esto implica enfrentar críticas por parte de sectores que rechazan las restricciones.
“Estamos trabajando para que el duelo no llegue a la familia dominicana”, expresó, al tiempo que defendió las acciones preventivas del Estado como una responsabilidad ineludible frente a la seguridad ciudadana.
Las medidas forman parte del operativo nacional de Semana Santa, que cada año busca disminuir la cantidad de incidentes lamentables en carreteras, balnearios y espacios públicos.
Sin embargo, las disposiciones han generado debate en la opinión pública, especialmente en torno al equilibrio entre la seguridad y las libertades individuales, en un contexto donde las redes sociales amplifican tanto el respaldo como las críticas a este tipo de decisiones.
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