RDalDescubierto-El tablero geopolítico de Medio Oriente se encuentra en su momento más frágil. Este martes 24 de febrero, el despliegue militar de Estados Unidos ha alcanzado niveles no vistos en décadas, con el objetivo de forzar a Irán a una capitulación diplomática en la reunión de Ginebra programada para este jueves 26 de febrero.
El factor Israel y el ultimátum de Washington
Mientras el enviado especial de EE. UU., Steve Witkoff, prepara el terreno diplomático, el Pentágono ha dejado claro que la opción militar está sobre la mesa. Israel ha optado por una postura de vigilancia estratégica, pero sus líderes militares han advertido que cualquier provocación de las milicias pro-iraníes será respondida con una ofensiva total sobre objetivos estratégicos en suelo iraní.
La respuesta de las potencias: Rusia y la Unión Europea
Moscú ha calificado el movimiento de «intimidación peligrosa». Vladimir Putin busca mantener su influencia en la región protegiendo la infraestructura iraní, mientras que la Unión Europea teme un cierre del Estrecho de Ormuz que dispararía los precios del crudo a niveles históricos.
El mundo espera los resultados de las próximas 48 horas, donde se decidirá si el 2026 será recordado por un nuevo orden diplomático o por el inicio de un conflicto de escala global.