RDalDescubierto- La rendición de cuentas destacó uno de los indicadores más positivos para cualquier economía: la reducción del desempleo. El mercado laboral dominicano ha mostrado dinamismo y capacidad de generar ocupación.
Sin embargo, el debate económico actual no gira únicamente alrededor de cuántas personas trabajan, sino de cómo trabajan.
Este fenómeno no es exclusivo de la República Dominicana. Muchas economías en expansión enfrentan una misma transición: pasar de generar empleo a generar empleo estable.
Cantidad vs calidad
En una primera etapa de crecimiento, los países suelen aumentar rápidamente el número de personas ocupadas. Sectores como comercio, servicios, transporte y construcción absorben mano de obra con rapidez.
Eso tiene un efecto positivo inmediato: más hogares reciben ingresos.
Pero aparece un segundo desafío: la estabilidad del ingreso.
Un trabajador por cuenta propia o con actividad informal está ocupado, pero su ingreso depende de la actividad diaria. No cuenta con pensión, seguro contributivo ni protección frente a interrupciones laborales.
Por eso el mercado laboral puede mejorar estadísticamente mientras la preocupación económica permanece.
El ingreso y la percepción
El salario mínimo ha sido ajustado en distintos sectores durante los últimos años. Sin embargo, el bienestar económico de una familia no depende solo del sueldo nominal, sino también del costo de vida.
Cuando aumentan alimentos, transporte o alquileres, el ingreso disponible se reduce, incluso si el empleo existe.
Este fenómeno explica por qué la percepción económica puede evolucionar más lentamente que los indicadores macroeconómicos.
La informalidad: el reto pendiente
El desafío principal de la economía dominicana no es únicamente crear empleo, sino consolidar su formalidad.
La formalización laboral transforma la vida económica: permite acceso a crédito, vivienda, seguridad social y planificación familiar.
Por eso, después de una etapa de crecimiento, la siguiente fase del desarrollo económico suele enfocarse en mejorar la calidad del trabajo.
La siguiente etapa
La economía dominicana continúa expandiéndose. El reto que comienza ahora es diferente: convertir ese crecimiento en estabilidad laboral progresiva.
No se trata solo de trabajar más, sino de trabajar con mayor seguridad. Porque el bienestar no depende únicamente de tener empleo. Depende de la estabilidad que ese empleo proporciona.