“Therians” y “furries”: comunidades que ganan visibilidad en redes sociales
En las últimas semanas, las comunidades conocidas como “therians” y “furries” han ganado visibilidad en plataformas como TikTok e Instagram, especialmente en países de Latinoamérica, donde videos y publicaciones relacionadas con estas tendencias se han viralizado.
Aunque para muchos se trata de conceptos nuevos, ambos términos describen realidades distintas dentro de subculturas vinculadas a la identificación o afinidad con animales.
¿Quiénes son los “therians”?
De acuerdo con reportes difundidos por medios del Grupo de Diarios América (GDA), algunos “therians” sostienen la creencia espiritual de que en una vida pasada fueron un animal y que, tras renacer en un cuerpo humano, conservaron esa identidad animal.
Personas que se identifican como therians afirman experimentar recuerdos o sensaciones asociadas con esa supuesta vida anterior, como volar o cazar. Para quienes adoptan esta identidad, no se trata únicamente de una afición, sino de una vivencia personal vinculada a su autopercepción.
En redes sociales circulan videos en los que individuos que se identifican como therians imitan comportamientos animales. Algunos caminan o corren apoyándose en manos y pies, utilizan máscaras, colas de pelo sintético y accesorios como collares o correas para representar al animal con el que se identifican.
También se observan conductas como ladrar, maullar, aullar u olfatear, comportamientos que describen como parte de su expresión identitaria. En algunos casos, publicaciones en redes muestran a personas acompañadas por alguien que asume simbólicamente el rol de “cuidador”.
Especialistas en comportamiento humano han señalado en distintos debates públicos que estas manifestaciones deben analizarse desde perspectivas psicológicas y socioculturales, evitando generalizaciones.
¿Qué son los “furries”?
Por otro lado, la comunidad “furry” se caracteriza por la afición a los animales antropomórficos, es decir, figuras animales con características humanas. A diferencia de los therians, los furries no necesariamente afirman ser o haber sido animales, sino que participan en una expresión artística y social vinculada a este interés.
Dentro de esta cultura es común el uso de disfraces elaborados —conocidos como “fursuits”—, ilustraciones, personajes ficticios y encuentros temáticos. Para sus participantes, se trata principalmente de un hobby o forma de expresión creativa.
En videos difundidos en redes sociales, algunas personas que se identifican como therians explican la diferencia entre ambos grupos, señalando que el furry “es un hobby”, mientras que la teriantropía forma parte de su identidad personal.
Expansión digital
El auge de estas comunidades ha estado impulsado por la difusión digital, donde etiquetas, transmisiones en vivo y contenidos virales han contribuido a su expansión en distintos países, incluidos varios de Latinoamérica.
Aunque para algunos resultan prácticas llamativas o difíciles de comprender, lo cierto es que tanto therians como furries forman parte de subculturas que encuentran en internet un espacio para conectarse, compartir experiencias y visibilizar sus formas de expresión.