La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, rompió el silencio este jueves para rechazar de forma categórica cualquier vínculo con el financiero Jeffrey Epstein, acusado de liderar una red de abuso sexual de menores.
En una inusual declaración pública emitida desde la Casa Blanca, Trump calificó como “difamatorias” las versiones que intentan vincularla con Epstein y su entorno, asegurando que dichas afirmaciones carecen de fundamento.
“Las mentiras que me vinculan con el despreciable Jeffrey Epstein deben terminar hoy”, expresó, en un mensaje directo que refleja la creciente presión mediática en torno a figuras públicas asociadas, directa o indirectamente, al caso.
Melania Trump aclaró que nunca mantuvo una relación personal con Epstein ni con su colaboradora cercana, Ghislaine Maxwell, y que cualquier contacto se limitó a una “correspondencia casual”, sin implicaciones personales o sociales.
Asimismo, subrayó que no forma parte de las víctimas del magnate y negó que Epstein haya tenido algún rol en su relación con el expresidente Donald Trump.
Más allá de su defensa personal, la primera dama aprovechó el momento para hacer un llamado al Congreso de Estados Unidos a permitir que las víctimas del caso Epstein puedan declarar públicamente bajo juramento.
“Den a estas víctimas la oportunidad de testificar. Solo entonces conoceremos la verdad”, sostuvo.
El caso Epstein continúa siendo uno de los escándalos más sensibles y complejos en la historia reciente de Estados Unidos, involucrando a figuras de alto perfil político, empresarial y social, lo que mantiene el tema vigente en la agenda pública internacional.