por Karen Serrata
En medio de una coyuntura internacional marcada por la volatilidad de los mercados energéticos y la incertidumbre global, la comunicadora Karen Serrata lanzó un comentario que ha comenzado a resonar en el debate público dominicano: el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Yayo Sanz Lovatón, parece estar desconectado del momento histórico que atraviesa el país.
Durante su intervención en el programa Despertar Político, Serrata fue directa: cuestionó si el funcionario cuenta con un equipo político que lo oriente correctamente. Y no es una pregunta menor. En tiempos donde el precio de los combustibles impacta directamente el costo de vida de los dominicanos, la ciudadanía espera señales claras de liderazgo, enfoque y responsabilidad.
El señalamiento cobra aún más peso si se toma en cuenta el reciente llamado del presidente Luis Abinader, quien convocó a todos los sectores sociales, económicos y políticos a actuar con madurez y sentido de Estado frente a la crisis global. Es, en esencia, un momento que exige cohesión, prudencia y decisiones firmes.
Sin embargo, en contraste con ese llamado, el ministro parece haber optado por otro escenario: el de la conversación ligera, el entretenimiento político y la exposición mediática a través de su podcast “Yayo Pinto”. Un espacio donde entrevista figuras de distintos ámbitos —político, artístico, deportivo— pero que, en el contexto actual, genera una inevitable interrogante: ¿es este el momento para ese tipo de contenido?
No se trata de cuestionar la innovación en la comunicación política ni de negar la importancia de conectar con nuevas audiencias. Se trata de prioridades. Cuando el país enfrenta presiones inflacionarias, incertidumbre en los mercados internacionales y el impacto directo del precio del petróleo en la economía doméstica, el rol de un ministro no es el de influencer, sino el de estratega.
El problema no es el podcast en sí. El problema es el momento.