El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, respondió este miércoles a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había amenazado con “cortar el comercio con España” tras las diferencias entre ambos gobiernos sobre la escalada de tensiones con Irán.
Durante una declaración institucional, Sánchez defendió la postura de su país frente al conflicto y rechazó que la comunidad internacional vuelva a resolver las crisis mediante intervenciones militares.
“El mundo no puede resolver sus problemas a base de conflictos y bombas”, afirmó el mandatario español.
El jefe del Gobierno español insistió en que la posición de España se resume en una idea central: “No a la guerra”, subrayando que su país apuesta por el respeto al derecho internacional y por soluciones diplomáticas.
La tensión diplomática surge después de que Trump criticara la postura de varios aliados europeos frente al conflicto con Irán y advirtiera que podría tomar medidas comerciales contra países que, según él, no apoyen su estrategia.
Sánchez respondió señalando que repetir los errores del pasado solo profundizaría la inestabilidad internacional.
“No a la quiebra del derecho internacional. No a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas mediante conflictos armados”, sostuvo.
El episodio refleja las diferencias crecientes entre Washington y algunos gobiernos europeos sobre cómo manejar la crisis en Medio Oriente, en particular frente al papel de Irán y las respuestas militares en la región.
Mientras Estados Unidos mantiene una postura más dura frente a Teherán, varios países europeos han insistido en priorizar la diplomacia para evitar una escalada mayor del conflicto.
La posición española se suma así a las voces dentro de la Unión Europea que piden evitar una confrontación militar directa que pueda ampliar la crisis en la región.