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En una acción militar sin precedentes, el Comando Central de Estados Unidos ha iniciado una serie de ataques contra objetivos iraníes, según un comunicado emitido en la madrugada del domingo. Esta medida se produce después de que las fuerzas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán atacaran un buque portacontenedores con bandera de Chipre que transitaba por el estrecho de Ormuz.
El Centcom justificó la medida argumentando que el buque había sufrido daños significativos en la sala de máquinas y no podía continuar su viaje debido a un incendio a bordo. Además, acusó a Irán de no cumplir con el memorando de entendimiento alcanzado a mediados de junio, lo que ha llevado a esta tercera ronda de ataques de la semana contra el país persa.
Según fuentes periodísticas, los ataques se llevan a cabo bajo la dirección del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La cadena iraní Press TV informó que Baréin y Kuwait han participado en los ataques con misiles de EE.UU. contra Irán, lo que ha generado una gran preocupación en la región.
Minutos antes de que se produjeran los ataques, se reportaron explosiones en varias ciudades del sur de Irán, incluyendo Bushehr, Asaluye, Konarak, Sirik, Bandar Abás y Chabahar. La Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán había informado previamente de disparos de advertencia contra un buque infractor en el estrecho de Ormuz, lo que ha generado una gran tensión en la zona.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán ha anunciado que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso debido a la inseguridad provocada por la intervención ilegal de actores extranjeros. Durante la última semana, aeronaves estadounidenses han llevado a cabo una serie de ataques contra varias zonas de cinco provincias iraníes, lo que ha resultado en la muerte de al menos 14 personas y heridas a 78, según el Ministerio de Salud de Irán.
Estas medidas han sido vistas como una clara infracción del memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán el 17 de junio, que busca garantizar el tránsito seguro de buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante un período de 60 días. El artículo 5 del memorando establece la apertura de conversaciones entre Irán y Omán para definir un futuro esquema de administración del estrecho y de sus servicios marítimos.
Las autoridades iraníes han insistido en que la presencia militar estadounidense en el Golfo Pérsico constituye una fuente de inestabilidad regional y han reiterado que la gestión del tráfico marítimo deberá regirse por las disposiciones del acuerdo. En respuesta a las nuevas agresiones de EE.UU., las Fuerzas Armadas iraníes han lanzado varias ofensivas con misiles y drones contra posiciones militares estadounidenses en la región.