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Un grupo de especialistas en bioética y derecho médico coincidió en que la reforma del Código Penal tiene como objetivo fortalecer la seguridad jurídica de los profesionales de la salud y ampliar la protección de los pacientes, en lugar de perseguir o criminalizar a los médicos. Durante un panel organizado por el INTEC y la Comisión Nacional de Bioética, los expertos señalaron que la preocupación en el sector médico se debe en gran medida a interpretaciones incorrectas del texto legal y a la desinformación difundida sobre sus disposiciones.
Los panelistas enfatizaron la importancia de examinar el contenido de la normativa desde una perspectiva jurídica y técnica, y destacaron que la legislación mantiene como principio fundamental la evaluación de la conducta profesional y no la penalización automática de un resultado clínico adverso. Uno de los integrantes de la Comisión Nacional de Bioética explicó que la medicina no es una ciencia exacta y que lo que se debe demostrar es que se utilizaron todos los medios a disposición para evitar un desenlace fatal.
Asimismo, se rechazó la idea de que exista una intención de perseguir a los médicos, y se indicó que en caso de un proceso judicial, será determinante demostrar mediante el expediente clínico que el profesional actuó conforme a los protocolos establecidos, justificó sus decisiones y agotó los recursos disponibles para preservar la vida del paciente. Los especialistas también destacaron la incorporación de la responsabilidad penal de las personas jurídicas, lo que permitirá que hospitales, clínicas y otras instituciones de salud respondan cuando las fallas sean consecuencia de deficiencias organizacionales o administrativas.
El abogado Pedro Jiménez, especialista en derecho médico, calificó la reforma como un cambio significativo en el sistema penal dominicano y expresó que hay esperanza y avances en la materia. Jiménez agregó que la reforma incorpora por primera vez un conjunto de principios garantistas que protegen tanto a los ciudadanos como a los profesionales que actúan conforme a la ley. Los participantes también reconocieron que algunos artículos podrían perfeccionarse para evitar interpretaciones discrecionales y respaldaron la apertura de espacios de discusión técnica para mejorar la legislación.
Desde la perspectiva bioética, el doctor Miguel Suazo consideró que el debate debe enfocarse en lograr un equilibrio entre la protección de los pacientes y las garantías para quienes ejercen la medicina. Suazo manifestó que no todo lo legal es moral, ni todo lo moral es legal, y que la tarea de la ética será tratar de acercar lo moral a lo legal. Los panelistas concluyeron que uno de los principales retos será fortalecer la formación jurídica de los profesionales de la salud, promover una cultura de adecuada documentación clínica y desarrollar mecanismos alternativos de resolución de conflictos.