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Un experto en ortopedia, Piero Perrone Mora, ha lanzado una advertencia sobre la alta incidencia del dolor de espalda, que puede afectar hasta a ocho de cada diez personas en algún momento de su vida. Este problema constituye una de las principales causas de incapacidad laboral en adultos y puede ser agravado por decisiones comunes como el reposo absoluto, la automedicación o el seguimiento de consejos encontrados en internet.
En la mayoría de los casos, el dolor lumbar no está asociado a una enfermedad grave, pero su impacto en la productividad y la calidad de vida es significativo. Actividades cotidianas como levantar objetos pesados, permanecer sentado durante largas horas o dormir en una posición inadecuada pueden desencadenar molestias en la parte baja de la espalda.
El especialista enfatizó que uno de los errores más comunes es permanecer acostado durante los primeros días de la molestia, esperando que el dolor desaparezca por sí solo. Sin embargo, la evidencia médica muestra que el reposo prolongado puede favorecer la pérdida de fuerza muscular, incrementar la rigidez y retrasar la recuperación. En lugar de eso, recomendó mantenerse en movimiento dentro de los límites que permita el dolor, caminar distancias cortas y reincorporarse gradualmente a las actividades habituales.
La automedicación y la realización de ejercicios sin un diagnóstico adecuado también pueden aumentar el riesgo de complicaciones. El uso inadecuado de analgésicos, antiinflamatorios o relajantes musculares puede provocar problemas especialmente en personas con hipertensión, enfermedades renales o problemas estomacales. Es fundamental identificar la causa del dolor antes de iniciar cualquier tratamiento, ya que una contractura muscular, una hernia discal, una inflamación articular o una fractura requieren tratamientos diferentes.
Las redes sociales también pueden ser una fuente de información errónea, donde abundan videos con rutinas de ejercicios o estiramientos que prometen aliviar el dolor de espalda en pocos minutos. Sin embargo, estas recomendaciones pueden ser perjudiciales para algunas personas, especialmente aquellas con hernia discal, compresión nerviosa o fracturas asociadas a osteoporosis. Un programa de rehabilitación diseñado por un profesional puede ayudar a fortalecer los músculos del abdomen, la espalda, las caderas y los glúteos, reduciendo el riesgo de nuevos episodios y favoreciendo una recuperación más rápida.
Aunque la mayoría de los episodios de dolor lumbar mejora con medidas conservadoras, existen señales que requieren atención médica sin demora. El dolor que se extiende hacia una o ambas piernas acompañado de debilidad, pérdida de sensibilidad, dificultad para controlar la orina o las evacuaciones, fiebre, pérdida de peso sin explicación o molestias que aparecen tras una caída importante son algunas de las señales que requieren atención médica inmediata. También se recomienda acudir a un especialista cuando el dolor persiste durante varias semanas, reaparece con frecuencia o comienza a limitar actividades cotidianas.