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Después de más de 10 semanas de un cierre parcial que afectó a diversas operaciones, el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha firmado una ley bipartidista aprobada por la Cámara baja para financiar gran parte del Departamento de Seguridad Nacional, lo que pone fin a este período de incertidumbre.
La Casa Blanca ha confirmado y difundido la firma de este acuerdo, destacando que garantiza la continuidad de operaciones clave del Departamento de Seguridad Nacional, como la seguridad aeroportuaria, la protección de altos funcionarios y la respuesta a emergencias, lo que supone un alivio para muchos ciudadanos y funcionarios.
El texto de la ley fue aprobado previamente por el Congreso con el apoyo de demócratas y republicanos, después de semanas de intensas negociaciones marcadas por desacuerdos sobre el financiamiento de las agencias migratorias, que finalmente quedaron excluidas del paquete y serán abordadas en una legislación separada en las próximas semanas.
El cierre parcial había comenzado el 14 de febrero como resultado del boicot de los demócratas a la hora de aprobar presupuestos, en protesta por la muerte de dos ciudadanos en enero a manos de agencias de inmigración dependientes del Departamento de Seguridad Nacional, en el marco de las grandes redadas aprobadas por el Gobierno de Trump.
Como resultado de este acuerdo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) quedan excluidos de la medida de financiación aprobada, lo que significa que no recibirán fondos a través de esta ley.
El texto aprobado no incluye recursos para la aplicación de leyes migratorias, lo que se considera una concesión significativa a los demócratas y un repliegue del liderazgo republicano encabezado por el presidente de la Cámara, Mike Johnson, y refleja el pulso político entre demócratas y republicanos en cuanto a la política migratoria.
Aunque este acuerdo resuelve el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, queda pendiente la negociación de reformas a las leyes migratorias y, en particular, a los atributos y límites de actuación de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en medio de un fuerte debate político entre demócratas, que exigen mayores controles sobre el uso de la fuerza, la identificación de los agentes y las detenciones, y republicanos, que buscan ampliar los recursos y capacidades operativas de estas agencias en futuras legislaciones.