RDalDescubierto
En un esfuerzo por restaurar la seguridad en Haití, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) lanzó una operación en el barrio de Village de Dieu, en el centro de Puerto Príncipe, donde se encuentra el territorio bajo control del líder pandillero ‘Manno’. Esta acción se enmarca en el inicio de sus operaciones en el país, que se encuentra sumido en una espiral de violencia.
La GSF informó a través de su página de Facebook que este es el comienzo de un proceso gradual para desmantelar a los grupos armados y permitir que las autoridades haitianas garanticen la seguridad pública. En este sentido, la fuerza de supresión estuvo acompañada por unidades de la Policía Nacional de Haití (PNH) y la ‘Task Force’, un grupo armado bajo control del Gobierno haitiano que dirige el empresario estadounidense Erik Prince.
Según informes de la prensa local, las fuerzas del orden tomaron el control de la residencia del líder pandillero ‘Manno’ en el barrio de Village de Dieu. La policía también informó en sus redes que se está llevando a cabo una gran operación en esa zona, donde las unidades no operaban desde hacía cinco años. Esta acción se produce después de que el pasado abril llegaran a Haití las primeras tropas procedentes de Chad, que conforman la Fuerza de Supresión de Pandillas aprobada por las Naciones Unidas para enfrentar a las bandas armadas.
La situación en Haití se ha deteriorado significativamente en los últimos tiempos. Solo en los primeros tres meses de este año, al menos 1.2 personas murieron y 745 resultaron heridas, según datos de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh). Las pandillas fueron responsables del 27 % de las víctimas, mientras que las operaciones de las fuerzas de seguridad causaron el 69 % de los muertos y heridos, con decenas de civiles entre ellos niños.
Además, la inseguridad alimentaria es un problema grave en el país. Unos 5,8 millones de haitianos, aproximadamente un 52 % de la población, sufren de inseguridad alimentaria, mientras que la cantidad de personas desplazadas alcanzó el año pasado 1,4 millones, un nivel sin precedentes, según datos de organismos internacionales. La Fuerza de Supresión de Pandillas busca abordar estos problemas y restaurar la seguridad en Haití.