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En un llamado urgente, la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning, solicitó a Estados Unidos que termine de inmediato con el bloqueo y las sanciones impuestas a Cuba, mientras criticó la coerción y presión ejercidas por Washington sobre la isla. Este llamado se produjo en el contexto de una rueda de prensa en la que se abordó la petición del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, de convocar a una sesión especial en la Asamblea General de la ONU para debatir el embargo que calificó de «insostenible» y equivalente a un «genocidio».
Según Mao Ning, más de 60 años de bloqueo y sanciones ilícitas por parte de EE.UU. han generado un profundo sufrimiento entre el pueblo cubano. Además, la reciente intensificación del bloqueo y las sanciones por parte de Estados Unidos han afectado gravemente los medios básicos de subsistencia de la población cubana, lo que ha generado preocupación en la comunidad internacional. China, por su parte, reiteró su oposición a las sanciones unilaterales que carecen de fundamento en el derecho internacional y pidió a EE.UU. que cese sus acciones contra Cuba, violaciones que afectan los derechos del pueblo cubano a la supervivencia y al desarrollo.
China también expresó su firme apoyo a Cuba en su defensa de la soberanía nacional y su resistencia a la injerencia externa. Mao Ning destacó que su país está dispuesto a colaborar con el resto del mundo para defender la equidad y la justicia internacionales. La situación se complica por la política extraterritorial de EE.UU., que ha estado acompañada de amenazas serias, incluyendo la posibilidad de utilizar la fuerza para derrocar al gobierno cubano, una acción que el gobierno cubano considera como una táctica de «genocidio».
Desde la asunción del presidente Donald Trump en enero de 2025, EE.UU. ha aumentado su política de cerco y asfixia hacia Cuba, manteniendo un bloqueo económico y comercial que ya lleva más de 6 décadas. Esta política ha tenido un impacto devastador en la economía cubana, afectando servicios fundamentales como el abastecimiento de combustible, electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y turismo. La administración Trump ha admitido que su objetivo es impedir que Cuba obtenga ingresos económicos y bloquear el suministro de petróleo, fundamental para sus necesidades energéticas.
La situación en Cuba es crítica, y el gobierno cubano ha denunciado las acciones de EE.UU. como una forma de «genocidio». China, al unirse a la denuncia, reafirma su compromiso con la justicia y la equidad internacionales, y pide a la comunidad internacional que se una para defender los derechos del pueblo cubano. Con esta postura, China busca promover una solución pacífica y justa para el conflicto, en lugar de aceptar la coerción y la presión como medios para resolver las diferencias políticas.