Santo Domingo.– El director ejecutivo de la Comisión de Fomento a la Tecnificación del Sistema Nacional de Riego (TNR), Claudio Caamaño Vélez, planteó la necesidad de que la República Dominicana determine una cuota migratoria laboral ajustada a las necesidades del sector agrícola, argumentando que gran parte de la producción del campo depende de mano de obra migrante, especialmente haitiana, para labores que no pueden mecanizarse.
El funcionario consideró que muchos países desearían tener al lado una nación con disponibilidad de mano de obra accesible para sectores intensivos en trabajo manual, como ocurre con Haití y República Dominicana.
“Lo que nosotros tenemos que hacer es determinar la cuota migratoria que necesitamos como país”, expresó Caamaño, al defender la necesidad de establecer mecanismos claros y organizados que permitan suplir la demanda laboral del sector agropecuario.
Según sostuvo, existen actividades agrícolas cuya naturaleza hace imposible una mecanización total, citando como ejemplo la cosecha de productos como aguacate y tabaco.
“Hay labores que no se pueden mecanizar”, afirmó, al explicar que determinados cultivos continúan dependiendo de trabajadores especializados con experiencia en el campo.
Plantea formalizar y dignificar el trabajo migrante
Caamaño también defendió que los trabajadores migrantes vinculados a la agricultura puedan integrarse a esquemas formales de protección social, incluyendo seguridad social, seguro médico y cobertura de riesgos laborales.
A su juicio, esto permitiría no solo ordenar el flujo migratorio vinculado al agro, sino también mejorar las condiciones de vida de quienes participan en una parte importante de la producción alimentaria nacional.
Asimismo, advirtió sobre el impacto que tienen las deportaciones masivas en algunos productores agrícolas, señalando que en muchos casos estos trabajadores representan piezas fundamentales para sostener la productividad del campo dominicano.
Debate sobre migración y producción agrícola
Las declaraciones del director de la TNR surgen en medio del debate nacional sobre migración irregular, controles fronterizos y sostenibilidad del sector agropecuario, un ámbito que históricamente ha dependido de mano de obra extranjera, especialmente en labores de cosecha y preparación de terrenos.
Diversos sectores han planteado la necesidad de encontrar un equilibrio entre el fortalecimiento de la soberanía migratoria, el respeto a las leyes y la continuidad de la producción agrícola nacional.