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Una reciente investigación ha revelado que más de la mitad de los padres españoles y europeos apoyan la idea de establecer una edad mínima para acceder a las redes sociales, en un esfuerzo por proteger a los menores de edad de los posibles riesgos que conlleva el uso de estas plataformas. En España, un 55% de los padres respalda esta medida, mientras que en Europa, el porcentaje es ligeramente inferior, con un 54% de apoyo.
Según los resultados de una encuesta realizada por la Comisión Europea, la mayoría de los padres considera que la forma más efectiva de mejorar el bienestar mental de los jóvenes en línea es establecer límites o restricciones de edad adicionales. Esta medida es seguida de cerca por la aplicación estricta de las normas vigentes por parte de las plataformas y la realización de campañas informativas específicas para jóvenes.
La encuesta, que se llevó a cabo entre adolescentes de 13 a 18 años en toda la Unión Europea, se publicó en el marco de la tercera y última reunión del Grupo Especial sobre seguridad infantil en línea. Los resultados de esta investigación serán presentados el 13 de julio a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con el fin de valorar posibles cambios legislativos en esta materia.
Entre las posibles medidas que se prevén aprobarse antes de finales de este año, se incluye la implementación de una solución de verificación de edad armonizada en todo el territorio europeo. España, Francia y Grecia ya han impulsado medidas a nivel nacional, como el anteproyecto de ley orgánica que sitúa en 16 años la edad de acceso a las redes. El comisario europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, Glenn Micallef, ha instado a los Estados miembros a aplicar rápidamente este patrón para la verificación de edad.
La encuesta también arrojó algunos datos llamativos sobre el tiempo de uso de internet por parte de los jóvenes europeos. Más del 40% de los adolescentes considera que pasa demasiado tiempo frente a las pantallas, y el 14% declara superar las 10 horas diarias. Aunque la mayoría de los adolescentes ven impactos positivos en el uso de redes sociales, uno de cada tres declara sentirse estresado, triste o socialmente excluido a causa de las redes sociales.
Además, los adolescentes identificaron otras presiones que pueden afectar su bienestar, como compararse con los demás y el miedo a perderse algo. Los contenidos engañosos o dañinos más mencionados fueron la prevalencia del contenido generado por inteligencia artificial y la información falsa o engañosa. La promoción de juegos de apuestas, los discursos de odio y la promoción de productos poco saludables también fueron mencionados como ejemplos de contenidos perjudiciales.