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La situación tomó un nuevo giro cuando La reanudación de las tensiones militares entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a encender las alarmas en los mercados internacionales de energía, luego de que los precios del petróleo alcanzaran su nivel más alto en varias semanas, alimentando los temores de un nuevo incremento en el precio de los combustibles en distintos países.
En ese sentido, La incertidumbre se intensificó tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien dio por terminado el alto el fuego con Irán, en medio de una nueva escalada de ataques que incluyó acciones iraníes contra buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz y contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en varios países del Golfo Pérsico. Este nuevo episodio de confrontación ha generado preocupación entre analistas y operadores del mercado petrolero, debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo. Especialistas advierten que cualquier interrupción prolongada en el tránsito de los buques petroleros por esa vía tendría un impacto inmediato sobre la oferta mundial de crudo y, en consecuencia, sobre los precios internacionales del petróleo y de los combustibles derivados. Jorge León, responsable de análisis geopolítico de Rystad Energy, expuso que el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz prácticamente se ha detenido, una situación que refleja el elevado nivel de incertidumbre existente. «El tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz se ha detenido prácticamente por completo, lo que dice más sobre la percepción del riesgo en este momento que cualquier declaración de Washington o Teherán», sostuvo el analista. En Estados Unidos, los primeros efectos ya comienzan a percibirse.
Las fuentes consultadas puntualizó que los expertos aclaran que el incremento del precio del petróleo no se refleja de manera inmediata en las estaciones de servicio. Las refinerías procesan crudo adquirido semanas antes y luego la gasolina debe recorrer una extensa cadena logística antes de llegar al consumidor final. Además, muchos propietarios de estaciones de servicio optan por absorber parte del aumento temporalmente para mantener precios competitivos, aunque esa estrategia resulta difícil de sostener si el petróleo continúa encareciéndose durante un período prolongado.
En ese orden, Michael Lynch, investigador del Instituto de Investigación sobre Política Energética de Amherst, en Massachusetts, advirtió que esa disminución limita considerablemente la capacidad de respuesta del gobierno estadounidense ante una crisis energética prolongada. «Por desgracia, la reducción de las reservas estratégicas significa que Trump tiene muchas menos municiones en su arsenal», afirmó el especialista. Los analistas coinciden en que, mientras persista la tensión militar en el Golfo Pérsico y continúe la incertidumbre sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, los mercados petroleros seguirán reaccionando co.
Los próximos días definirán el alcance real de esta situación.