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La Fiscalía de Santiago ha presentado una solicitud de prisión preventiva contra un grupo de motoconchistas implicados en el asesinato brutal de un chofer, un caso que ha generado una gran conmoción en la comunidad debido a su naturaleza violenta y al hecho de que ocurrió en las inmediaciones del Palacio de Justicia.
Según el expediente presentado por el Ministerio Público, los motoconchistas actuaron de manera coordinada y con una clara intención de quitarle la vida a la víctima, Deivy Carlos Abreu Quezada. La persecución comenzó cuando el principal sospechoso, Jhovanny de Jesús Metz Cruz, quien actualmente se encuentra prófugo, interceptó el camión recolector que conducía Abreu Quezada y lo obligó a detenerse.
La Fiscalía ha descrito la actuación de los implicados como la de una “manada asesina” y ha destacado que la persecución continuó hasta el parqueo de los jueces del Palacio de Justicia, donde el imputado atacó directamente al chofer y le propinó una estocada con un arma blanca en la pierna derecha. A pesar de estar gravemente herido, la víctima imploraba ayuda mientras denunciaba que estaba siendo perseguido con la intención de matarlo.
Las investigaciones han revelado que el principal sospechoso, Metz Cruz, tiene un historial delictivo y había enfrentado cargos por tentativa de homicidio y asociación de malhechores en el pasado. A pesar de estos antecedentes, en su momento se le impusieron medidas menos severas como garantía económica e impedimento de salida.
El caso también ha revelado vínculos familiares entre los implicados, ya que Kevin Francisco Metz Cruz, hermano del principal sospechoso, se encuentra entre los detenidos y espera el conocimiento de medidas de coerción. Las autoridades mantienen activa la búsqueda de Jhovanny, quien se encuentra en la lista de los más buscados.
Además de Kevin Metz Cruz, otros imputados, incluyendo Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclu González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez y Juan Carlos Soto Ortiz, permanecen bajo custodia y se les acusa de asociación de malhechores y asesinato con premeditación y asechanza.
La Fiscalía sostiene que hubo una “cohesión absoluta” y un “concierto de voluntades” entre los acusados, quienes no detuvieron la agresión ni siquiera cuando la víctima ya estaba herida, llegando incluso a lanzarle piedras mientras incitaban a su muerte. Ante la gravedad del caso, la Fiscalía ha solicitado que se imponga prisión preventiva como medida de coerción y que el proceso sea declarado complejo, debido a la peligrosidad de los imputados y el alto riesgo de fuga.