RDalDescubierto-Santo Domingo. – El dirigente político Guido Gómez Mazara afirmó que la defensa de una gestión de gobierno debe basarse en resultados y credibilidad, y no en estrategias “tercerizadas” ni en vocerías desacreditadas ante la opinión pública.
Durante declaraciones recientes, el también funcionario sostuvo que, aunque respalda la actual administración encabezada por el presidente Luis Abinader, lo hace desde una postura de “militancia crítica”, en la que no evita señalar errores o prácticas que, a su juicio, afectan la confianza ciudadana.
Gómez Mazara cuestionó lo que definió como un modelo “irresponsable” de defensa gubernamental, en el que —según explicó— se recurre a voceros en medios que carecen de credibilidad:
“Se buscan tres o cuatro personas para defender, pero muchas de esas defensas están tan desacreditadas que el receptor sabe que es pago”.
A su entender, este tipo de estrategia no solo resulta inefectiva, sino que debilita la comunicación institucional del Estado.
El dirigente también puso el foco en el estilo de vida de algunos funcionarios, señalando que existe una desconexión entre los ingresos públicos y la imagen de ostentación que proyectan ciertos servidores.
“Hay estilos de vida que irritan a la gente”, afirmó, al advertir que cuando el ciudadano percibe enriquecimiento injustificado, se profundiza la desconfianza hacia la clase política.
En ese sentido, subrayó que la defensa del gobierno no puede sostenerse si existen prácticas que contradicen el discurso de transparencia:
“Cualquiera que haga una sinvergüencería le hace daño al gobierno y no merece continuar”.
Las declaraciones se producen en un momento en que la comunicación política y la credibilidad institucional se han convertido en factores clave para la percepción ciudadana de la gestión pública.
Gómez Mazara recordó además que, pese a haber competido internamente contra el presidente Abinader, su respaldo actual responde a una visión de cohesión institucional, diferenciando entre la competencia política y la responsabilidad de gobierno.
El planteamiento reabre la discusión sobre: La efectividad de la comunicación gubernamental, el uso de vocerías externas o mediáticas, la coherencia entre discurso y conducta en la función pública
En un contexto donde la ciudadanía muestra mayor sensibilidad ante temas de transparencia, estas declaraciones apuntan a un desafío estructural: sostener la confianza más allá del discurso.