RDalDescubierto
Un informe revelador destaca que el cáncer sigue siendo una amenaza letal a nivel global, causando alrededor de 26 mil muertes diarias y un total de 9.6 millones de fallecimientos anuales. Esta enfermedad continúa expandiendo su impacto devastador en todo el mundo, y si no se toman medidas urgentes, el número de casos podría aumentar significativamente en el futuro.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que las desigualdades en el acceso a la atención médica están agravando la mortalidad por cáncer. El documento subraya que las probabilidades de sobrevivir a esta enfermedad dependen en gran medida del país de residencia y del nivel de ingresos de cada persona. Aunque el cáncer afecta prácticamente a todas las familias, las diferencias en la supervivencia no son inevitables, sino el resultado de decisiones que pueden corregirse mediante políticas de salud más sólidas.
El informe destaca que el cáncer es la segunda causa principal de muerte en todo el mundo, solo superada por las enfermedades cardiovasculares. A pesar de los avances en el control del tabaco, la vacunación y otras estrategias preventivas en los últimos años, millones de pacientes siguen enfrentando barreras para acceder a diagnósticos oportunos, tratamientos especializados y cuidados esenciales. Las diferencias son especialmente notables en el cáncer de mama, donde menos de un tercio de las mujeres diagnosticadas en países de bajos ingresos sobreviven al menos cinco años después del diagnóstico, en comparación con más de dos tercios en países de altos ingresos.
Además, menos de uno de cada tres países ha incorporado la atención oncológica dentro de sus programas de cobertura sanitaria universal, lo que limita el acceso a medicamentos, pruebas diagnósticas y tratamientos para millones de personas. El impacto económico y emocional del cáncer en los pacientes también es significativo, con al menos la mitad de los afectados reportando dificultades financieras y más de la mitad manifestando problemas relacionados con su salud mental. Los cuidadores permanentes también enfrentan una elevada carga, marcada por responsabilidades no remuneradas y aislamiento social.
El informe también señala que factores prevenibles siguen impulsando la enfermedad, relacionados con factores de riesgo modificables como el consumo de tabaco y alcohol, la obesidad, el sedentarismo, las dietas poco saludables y determinadas infecciones. Aunque algunos países han logrado reducir determinados tipos de cáncer gracias a políticas preventivas, el avance sigue siendo insuficiente frente al aumento de factores como la obesidad, la contaminación atmosférica y los estilos de vida poco saludables.
Por último, el informe reconoce avances durante la última década, como el incremento de los planes nacionales de control del cáncer, que pasaron de cubrir menos de la mitad de la población mundial a cubrir más de dos tercios en la actualidad. Sin embargo, persisten profundas desigualdades en el acceso a medicamentos oncológicos y otros tratamientos esenciales, lo que subraya la necesidad de políticas de salud más sólidas y equitativas para combatir esta enfermedad.