Hay hombres que escriben poemas y hay otros que terminan escribiendo el alma de un país.
Este 3 de junio se cumplen 112 años del nacimiento de Pedro Mir, el hombre que logró algo extraordinario: poner en palabras lo que significa ser dominicano.
Cuando escribió Hay un país en el mundo, no solo hablaba de montañas, cañaverales o caminos polvorientos. Hablaba de una nación desigual, herida, trabajadora, esperanzada. De un país que todavía hoy seguimos intentando entender.
Pedro Mir fue más que poeta, fue abogado, profesor, historiador y un intelectual comprometido con la justicia social. Sus escritos incomodaron tanto a la dictadura de Trujillo que terminó viviendo el exilio durante años, pero incluso lejos de República Dominicana, nunca dejó de escribirle a su tierra.
Quizá la pregunta hoy no sea quién fue Pedro Mir, quizá la verdadera pregunta sea: ¿Qué pensaría Pedro Mir de la República Dominicana que somos hoy?¿Seguiría viendo “un país en el mundo”? ¿O escribiría un nuevo poema sobre nuestras contradicciones?
Porque las efemérides no deberían servir solo para recordar nombres, también deberían obligarnos a reflexionar sobre el país que estamos dejando.