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En el contexto de una gran incertidumbre, el domingo se lleva a cabo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, un evento crucial en el que la candidata de derecha, Keiko Fujimori, y el candidato de izquierda, Roberto Sánchez, competirán por el cargo de gobernante del país hasta 2031.
Desde las 7:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde, hora local, más de 27 millones de personas emitirán su voto por una de las fórmulas, que incluye a dos aspirantes a vicepresidentes, en un proceso que definirá el futuro de la nación.
Una vez que se cierren los locales de votación, se esperan los primeros resultados a boca de urna, que serán difundidos por las empresas Ipsos y Datum en los medios de comunicación, proporcionando una primera visión del desenlace electoral.
Los resultados oficiales estarán disponibles en la plataforma de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el ente responsable de procesar las actas de los centros de cómputo, ofreciendo una visión completa y transparente del proceso electoral.
En el cierre de campaña del jueves, Fujimori hizo un llamado a la unidad y la reconciliación, prometiendo una transformación del Estado, mientras que Sánchez proclamó el fin del caos, la corrupción y la impunidad, presentando una visión radicalmente diferente para el futuro del país.
Fujimori ha propuesto construir cuatro megapenales de máxima seguridad, implementar un plan para potenciar la Policía Nacional con asesoría del Reino Unido, reducir el déficit fiscal al 1% del PBI y aumentar las pensiones, mientras que Sánchez ha presentado un plan de gobierno que incluye una nueva Constitución de consenso, políticas de diversificación productiva e industrialización, y la creación de un comando unificado contra el crimen organizado.
Según los datos publicados por la ONPE, en la primera vuelta de mayo, Fujimori obtuvo el 17,192% de los votos válidos, mientras que Sánchez se quedó con el 12,039%, lo que deja abierta la puerta a una variedad de resultados en la segunda vuelta.