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En un acto político realizado en West Palm Beach, Florida, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su intención de tomar el control de Cuba en un plazo muy corto. Esta declaración se produjo durante una cena privada organizada por el Forum Club, donde Trump fue el orador principal.
Según Trump, antes de proceder con Cuba, es necesario concluir el trabajo en Irán. Una vez finalizado este proceso, no descartó la posibilidad de enviar el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo, al Caribe, para que se posicione a unos 100 metros de la costa cubana. En su discurso, Trump sugirió que esta acción podría llevar a los cubanos a expresar su rendición.
La Administración Trump ha estado aumentando la presión sobre Cuba en los últimos tiempos. Este mismo viernes, se anunciaron nuevas sanciones contra la isla, que afectarán sectores clave de la economía cubana, como la energía, la defensa, la minería y los servicios financieros. La orden ejecutiva firmada por Trump establece que cualquier persona o empresa que opere en estos sectores o haga negocios con el Gobierno de La Habana será objeto de un bloqueo total de sus activos en Estados Unidos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, también ha estado involucrado en la situación con Cuba, acusando al país de facilitar la presencia de servicios de inteligencia de adversarios de Estados Unidos a apenas 90 millas de su territorio. Rubio aseguró que la Administración de Trump no tolerará esta situación.
En el Senado, se rechazó una propuesta demócrata para limitar las posibles operaciones militares que Trump pueda ordenar sobre La Habana. Desde enero, la Administración Trump ha intensificado el bloqueo petrolero y el presidente ha sugerido en varias ocasiones la necesidad de un cambio de régimen en la isla.
La situación con Cuba se mantiene como un tema de alta prioridad en la agenda de la Administración Trump, con medidas concretas y declaraciones que reflejan la firmeza del gobierno estadounidense en relación con la isla.