RDalDescubierto
Un devastador terremoto de magnitud 7,8 sacudió el sur de Filipinas, dejando una estela de destrucción y tragedia en su paso. El epicentro del terremoto se ubicó cerca de la isla de Mindanao, donde los equipos de rescate continúan buscando víctimas entre los escombros. Hasta el momento, se han reportado alrededor de 20 fallecidos, 12 desaparecidos y más de 100 heridos, según el último balance proporcionado por las autoridades.
El portavoz de Defensa Civil, Junie Castillo, informó que los fallecidos ascendieron a 19 y los heridos a 134, mientras que el número de desaparecidos se ha duplicado en Mindanao, la segunda isla más grande de Filipinas. Es importante destacar que algunos informes elevaron la cifra de muertos a 32, incluyendo una decena de víctimas de un deslizamiento de tierra, aunque esto no ha sido confirmado por fuentes gubernamentales.
El terremoto, que se detectó a las 07:37 hora local del lunes, se produjo a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias y a una profundidad de alrededor de 35 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. El impacto del terremoto ha sido significativo, con alrededor de 10.000 familias afectadas en las zonas más castigadas, donde colapsaron algunas escuelas, supermercados y centros comerciales.
El Departamento de Educación ordenó brindar apoyo de emergencia a unos 6.224 colegios afectados en cinco regiones de Mindanao, donde se suspendieron las clases para unos 3,2 millones de estudiantes. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) de Filipinas aseguró que está listo para apoyar la respuesta de emergencia del Gobierno, destacando que la seguridad de los estudiantes y docentes es su máxima prioridad.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, declaró que las autoridades están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas, donde los servicios eléctricos y de telecomunicaciones también se han visto interrumpidos. Mientras tanto, el aeropuerto internacional que sirve a la ciudad General Santos, en Mindanao, canceló 17 vuelos en la mañana, aunque siguió operando durante la tarde para vuelos gubernamentales, militares y humanitarios.
A pesar de las alertas iniciales, Filipinas y otros países del Pacífico cancelaron la alerta de tsunami horas después. La agencia sismológica de Filipinas (Phivolcs) confirmó la llegada de olas en al menos seis localidades costeras, aunque estas olas no causaron daños significativos. Otros países, como Japón, Indonesia y Malasia, también activaron la alerta de tsunami, pero la desactivaron después de no registrar olas significativas.