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En un esfuerzo concertado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) están colaborando estrechamente para desarrollar una vacuna efectiva contra la cepa del ébola que ha causado el reciente brote en el este del país.
En una declaración conjunta emitida recientemente, la OMS y el Gobierno congoleño afirmaron que están trabajando en conjunto para realizar ensayos controlados aleatorios sobre vacunas y tratamientos candidatos lo más pronto posible. Esta iniciativa se lleva a cabo en el marco de la misión reciente encabezada por los ministros congoleños de Salud, Samuel Roger Kamba, y de Comunicación, Patrick Muyaya, junto con el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la ciudad de Bunia, epicentro de la epidemia.
A pesar de los desafíos adicionales que presenta la cepa de Bundibugyo, incluyendo la ausencia de una vacuna autorizada o un tratamiento específico, la OMS y el Ejecutivo congoleño subrayan que las medidas de salud pública comprobadas siguen siendo eficaces para frenar la transmisión y lograr una posible recuperación completa. La tasa de letalidad de esta cepa oscila entre el 30% y el 50%, según la OMS.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, insistió en que incluso sin vacunas ni tratamientos específicos, las personas pueden sobrevivir al ébola causado por el virus de Bundibugyo si reciben atención médica oportuna y buscan tratamiento en cuanto aparecen los síntomas. La OMS y sus socios están apoyando la creación de centros de tratamiento del ébola en la RDC para enfrentar este brote de manera efectiva.
La respuesta al brote debe estar acompañada de la adopción de comportamientos de protección por parte de las comunidades, como la higiene regular de manos, la búsqueda temprana de atención médica en centros de salud y el intercambio de información. Además, se enfatiza la importancia de mantener la atención primaria de salud y los servicios esenciales, así como fortalecer la resiliencia del sistema de salud a largo plazo.
Las zonas afectadas por el virus se encuentran en una situación de conflicto entre el Ejército congoleño y grupos rebeldes, lo que ha llevado a Tedros a pedir un alto el fuego para facilitar la respuesta a la epidemia. Según la agencia de salud pública de la Unión Africana, se han registrado 246 muertes sospechosas y 1.077 casos sospechosos en la RDC, lo que refleja la gravedad de la situación.
El virus también ha afectado a la vecina Uganda, con nueve contagios confirmados, incluyendo una muerte por un caso importado de un congoleño. La colaboración entre la OMS, el Gobierno de la RDC y otros socios internacionales es crucial para controlar y eventualmente erradicar este brote de ébola.