Boston, Estados Unidos. — El expresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Jerome Powell, lanzó una advertencia inusual y contundente sobre el creciente riesgo de politización del banco central estadounidense, al asegurar que la institución atraviesa una especie de “prueba de estrés” por los intentos de interferencia política en sus decisiones económicas.
En uno de sus primeros discursos públicos tras dejar la presidencia de la Fed en mayo, Powell defendió la independencia de la institución durante una ceremonia en Boston, donde recibió el premio John F. Kennedy Profile in Courage Award. Allí insistió en que permitir que funcionarios del banco central sean removidos por diferencias políticas podría afectar seriamente la credibilidad de la entidad encargada de controlar la inflación, el costo del dinero y el comportamiento de la economía más poderosa del mundo.
“Como muchas otras instituciones, la Fed está siendo sometida a una prueba de estrés”, afirmó Powell, en referencia a los intentos de presión política sobre decisiones monetarias. Aunque evitó mencionar directamente al presidente estadounidense, sus declaraciones ocurren en medio de tensiones prolongadas entre sectores políticos y la Reserva Federal sobre el rumbo de las tasas de interés y el manejo económico del país.
La advertencia llega en un momento particularmente delicado. En los últimos meses, figuras cercanas al poder político estadounidense han impulsado cuestionamientos a miembros de la Fed, incluyendo intentos legales para remover funcionarios clave, lo que ha reabierto el debate sobre hasta qué punto un gobierno debe influir en decisiones económicas que, tradicionalmente, se toman con independencia técnica.
¿Por qué importa?
Aunque pueda parecer un debate lejano, la independencia de la Reserva Federal tiene consecuencias directas para el resto del mundo, especialmente para países altamente conectados a la economía estadounidense, como República Dominicana.
La Fed define las tasas de interés en Estados Unidos, lo que influye en el valor del dólar, el acceso al crédito, el comportamiento de los mercados, las remesas y hasta el costo de productos importados. Cuando hay incertidumbre sobre la credibilidad de esa institución, los mercados reaccionan, los inversionistas se vuelven más cautelosos y economías pequeñas pueden resentir los efectos.
Para un país como República Dominicana, donde millones de dólares llegan cada año vía remesas y donde gran parte del turismo, comercio e inversión depende de Estados Unidos, cualquier alteración en la estabilidad económica norteamericana puede sentirse rápidamente en el bolsillo ciudadano.
El análisis: cuando Washington se mueve, el Caribe tiembla
Hay una frase económica poco glamorosa, pero brutalmente real: cuando Estados Unidos estornuda, América Latina se resfría. Y aunque suene exagerada, basta mirar el historial de crisis financieras para entenderlo.
El debate abierto por Powell no es simplemente un pleito institucional entre tecnócratas y políticos; toca un nervio sensible: qué ocurre cuando las decisiones económicas empiezan a responder más al calendario político que a los datos reales de la economía.
Si un banco central pierde autonomía, puede verse presionado a bajar tasas artificialmente para favorecer gobiernos, estimular crecimiento temporal o generar sensación de bienestar antes de elecciones. El problema es que esas decisiones, si no tienen sustento técnico, suelen terminar pasándose factura en inflación, devaluaciones o crisis de confianza.
Y ahí está la parte que debería interesarnos en República Dominicana: somos una economía profundamente atada al dólar, al turismo estadounidense, a las remesas y al clima financiero internacional. No hace falta una crisis formal en Washington para que aquí suba el costo del dinero, cambie el ritmo de inversiones o aumente la incertidumbre económica.
La pregunta de fondo no es solo qué pasa con la Fed. La pregunta incómoda es otra: ¿qué tan protegidos estamos realmente cuando las grandes decisiones económicas del mundo se toman fuera de nuestras fronteras?