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La sociedad dominicana se encuentra en un punto crítico debido a la violencia que se ha vuelto una parte integral de la vida diaria, según la psicóloga Vanessa Morales. La violencia ya no causa sorpresa, sino que se ha convertido en algo común en las calles, en el tránsito, en las casas y en las relaciones personales.
Morales expresó estas preocupaciones durante una entrevista, donde destacó que la agresión se ha vuelto una forma de vida. Según ella, la violencia está presente desde el momento en que se sale de casa, lo que refleja la gravedad del problema. Muchas personas recurren a la violencia física, verbal o emocional como una forma de imponerse o ser escuchadas, lo que puede llevar a un autoengaño y a la justificación de conductas agresivas.
La psicóloga atribuye estos patrones a la falta de educación emocional, la ausencia de consecuencias reales y una débil cultura de respeto. La impulsividad y la carencia de valores facilitan la justificación de conductas agresivas, lo que puede tener consecuencias graves. Morales también expresó preocupación por el aumento de los feminicidios, que calificó como una tragedia, especialmente en los primeros meses del año.
La violencia no siempre es visible, ya que también se expresa en la indiferencia, la negligencia, el desprecio y el silencio. Morales subrayó que hay palabras que hieren y ausencias que también son violencia. Otro foco de alarma es la convivencia social marcada por el miedo y la hostilidad, donde el tránsito se convierte en un campo de batalla. La psicóloga diferenció el enojo momentáneo de una ira que se acumula hasta estallar.
Para prevenir la violencia, Morales enfatizó que es importante empezar en casa y en la escuela. La infancia es el momento en que se aprenden la empatía, el manejo emocional y la noción de consecuencias. También es fundamental desmontar creencias culturales dañinas, como asociar los celos con el amor. La psicóloga concluyó que el amor es libertad y que sin educación emocional y respeto mutuo, la violencia seguirá marcando la vida cotidiana del país.
La violencia vicaria, donde los hijos son usados para dañar a la expareja, es otro problema que Morales destacó. La idea de posesión y el machismo también están relacionados con la violencia extrema. La psicóloga llamó a la reflexión y a la acción para prevenir la violencia y promover una cultura de respeto y empatía.