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En un resultado inesperado, la activista Darializa Ávila Chevalier se impuso en las primarias demócratas estatales de Nueva York, venciendo al congresista Adriano Espaillat y poniendo fin a sus aspiraciones de reelección después de cinco mandatos en la Cámara de Representantes. Este resultado fue proyectado por fuentes periodísticas y reconocido por el propio legislador.
Con este triunfo, Ávila Chevalier se convirtió en la candidata demócrata del distrito 13 de Nueva York, que abarca el norte de Manhattan y parte del oeste del Bronx, una zona con una gran población hispana. En las elecciones del 3 de noviembre, se enfrentará al republicano Jomo Williams.
La carrera había sido intensamente disputada, pero Espaillat reconoció la victoria de su oponente en un evento de seguimiento del escrutinio. «Con elegancia, haremos lo posible para que ella sea exitosa en el Congreso de EE.UU.», declaró el congresista, demostrando su compromiso con la transición.
Esta elección había atraído una gran atención debido a la tensión entre los dos candidatos y su importancia en el contexto de la lucha interna dentro del Partido Demócrata. Espaillat, de 71 años, es un miembro destacado de la Cámara de Representantes desde 2017 y ha sido un líder en la comunidad hispana, siendo el primer dominicano y el primer inmigrante indocumentado en llegar al Congreso.
Ávila Chevalier, hija de inmigrantes dominicanos, tiene un perfil destacado por su activismo, especialmente en las protestas estudiantiles en la Universidad de Columbia contra la guerra en Gaza. Contó con el respaldo de figuras importantes como el alcalde Zohran Mamdani, los Socialistas Democráticos de Estados Unidos, el grupo Justice Democrats y el sindicato United Auto Workers.
La victoria de Ávila Chevalier no solo marca un cambio en la representación del distrito 13, sino que también refleja las dinámicas internas del Partido Demócrata. Mamdani, quien había respaldado a Ávila Chevalier, había recibido el apoyo de Espaillat en su campaña para la alcaldía, pero luego rompió su promesa de reciprocar el respaldo, lo que Espaillat calificó de «traición».
Las primarias en este distrito tienen un significado nacional debido a la importancia de Nueva York como un bastión demócrata y a la historicidad de la circunscripción como una zona segura para el Partido Demócrata. La victoria de Ávila Chevalier y la derrota de Espaillat marcan un nuevo capítulo en la política del distrito 13 y en el panorama político nacional.