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La escoliosis, una condición que puede tener un impacto significativo en el desarrollo físico, emocional y social de quienes la padecen, no se limita a ser simplemente una desviación de la columna vertebral. Según la cirujana de columna vertebral y ortopeda-traumatóloga, Katherine Valenzuela, la educación, la detección temprana y el acceso oportuno a tratamientos especializados son fundamentales para prevenir deformidades severas y garantizar una mejor calidad de vida para los pacientes y sus familias.
Es importante destacar que la escoliosis afecta a millones de personas en todo el mundo, especialmente a niños y adolescentes durante su etapa de crecimiento. En República Dominicana, se estima que aproximadamente 10,000 niños sufren de esta condición. La falta de conocimiento sobre la escoliosis puede provocar que muchos casos sean detectados tardíamente, cuando la deformidad ya ha progresado y requiere tratamientos más complejos.
La escoliosis se caracteriza por una curvatura mayor de diez grados en la columna vertebral, según el ángulo de Cobb. Es una deformidad tridimensional que puede manifestarse de diversas maneras, lo que hace necesario educar a la población sobre los signos y síntomas de esta patología para reducir las complicaciones físicas, emocionales y económicas. Algunos de los signos más comunes incluyen asimetría de hombros, una escápula más prominente que la otra, cintura asimétrica, oblicuidad pélvica, inclinación del tronco hacia un lado, giba costal y prominencia lumbar al inclinarse hacia adelante, fatiga muscular en casos severos y dificultad respiratoria por compromiso torácico.
La escoliosis idiopática del adolescente afecta aproximadamente entre el 2 % y 3 % de los adolescentes, y las curvas aparecen con mayor frecuencia en niñas. A nivel mundial, se estima que millones de personas viven con escoliosis. En República Dominicana, no existen registros epidemiológicos nacionales completos, lo que hace fundamental impulsar programas de detección y vigilancia epidemiológica para abordar esta condición de manera efectiva.
Las causas de la escoliosis se asocian a factores genéticos, malformaciones congénitas, enfermedades neuromusculares, procesos degenerativos relacionados con la edad y alteraciones del tejido conectivo. Las consecuencias de no tratar la escoliosis pueden ser graves, incluyendo deformidad progresiva del tronco, dolor crónico, limitación funcional, problemas respiratorios en curvas severas, disminución de la autoestima, impacto psicológico y mayor riesgo de discapacidad en casos avanzados.
La detección precoz es clave para identificar curvas antes de que progresen, evitar deformidades severas, reducir la necesidad de cirugías complejas, mejorar los resultados del tratamiento y disminuir los costos. La cirujana Katherine Valenzuela, quien labora en el centro Docamed, destacó la importancia de la detección temprana y recordó que junio es el Mes de Concientización sobre la Escoliosis, una campaña global dedicada a educar sobre esta desviación lateral de la columna vertebral.