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Un reciente desarrollo ha dejado a más de 350.000 haitianos en Estados Unidos sin su Estatus de Protección Temporal (TPS), lo que ha desencadenado la preparación de operativos para su deportación masiva por parte de la Administración de Donald Trump, según se ha trascendido este miércoles.
El fallo del tribunal federal de apelaciones la semana pasada postergó hasta este lunes el fin del TPS, como consecuencia del fallo de la Corte Suprema que el 25 de junio pasado permitió al Gobierno de Trump revocar el permiso, lo que ha generado una situación de incertidumbre para los haitianos en el país.
En este contexto, legisladores republicanos han celebrado los reportes sobre un operativo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que comenzaría en Ohio, donde se estima que hay unos 14.000 haitianos con TPS, y que ha generado preocupación en otros estados como Florida, donde vive casi la mitad de la población afectada, con unos 158.000 haitianos.
El congresista federal Michael Rulli, republicano de Ohio, ha expresado su apoyo a la medida, afirmando que «lo que va a pasar en Ohio es que van a empezar a sacar a los haitianos fuera de Ohio», y agregando que «saquemos a todos de aquí y empecemos desde el principio».
Por otro lado, la congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz, quien representa un distrito en Florida, ha denunciado que el DHS planea detener a cerca de 2.000 haitianos al día para deportarlos a Haití, lo que ha generado una gran preocupación entre los legisladores y activistas, quienes argumentan que la situación en Haití no ha mejorado lo suficiente desde que se otorgó el TPS en 2010.
La deportación de los haitianos afectaría a sectores como hospitales, asilos, restaurantes y hoteles, donde trabajan cerca de 200.000 de ellos, y que, según la organización civil FWD.us, aportan 5.900 millones de dólares a la economía cada año, con la mayor contribución en Miami, con 1.500 millones de dólares.
Además, las deportaciones implicarían que cerca de 50.000 niños que son ciudadanos de Estados Unidos pierdan al menos a uno de sus padres, según los datos de FWD.us, lo que ha generado una gran preocupación entre los activistas y legisladores, quienes argumentan que la situación es inaceptable y que no debería ser aceptada.