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La incertidumbre se ha instalado en el mercado energético y las bolsas financieras debido a la falta de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, lo que ha provocado un desplome en el precio del petróleo. Este miércoles, el crudo Brent experimentó una caída del 9,3%, situándose en 99 dólares, mientras que el WTI se desplomó a 91,33 dólares. La expectativa de un pacto inminente había generado un optimismo en los mercados internacionales, con China exigiendo un cese “completo” de hostilidades y el primer ministro de Pakistán expresando “buenas esperanzas” de alcanzar una estabilidad duradera.
La posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en la región y establecer un marco para futuras negociaciones nucleares ha generado un impacto significativo en los mercados internacionales. Según fuentes cercanas a la negociación, ambas partes se acercan a un memorando de entendimiento de una página, que podría transformarse en una salida diplomática en las próximas 48 horas. El borrador del acuerdo contempla que Irán se comprometa a suspender su enriquecimiento de uranio, mientras que Estados Unidos aceptaría levantar sanciones y liberar miles de millones de dólares en fondos iraníes congelados.
El mercado financiero ha reaccionado con optimismo ante la posibilidad de un acuerdo. Los futuros de Wall Street operaron en verde, con los principales índices avanzando entre 0,7% y 1,3%, y las plazas europeas de Londres, Fráncfort y París registraron subas superiores al 2%. El barril de Brent europeo retrocedió un 9% hacia las 11:00 GMT, operando por debajo de los USD 100, mientras que el WTI de Texas cedió un 11%, a USD 90, ante la previsión de que los bloqueos y restricciones en el estrecho de Ormuz comiencen a levantarse progresivamente.
El acuerdo en negociación propone una moratoria sobre el programa nuclear iraní que, según fuentes consultadas, podría tener una duración de entre 12 y 15 años. También se discute una cláusula que prolongaría la moratoria ante cualquier incumplimiento iraní, así como la posibilidad de permitir solo un enriquecimiento nuclear bajo del 3,67% al expirar el plazo. El equipo negociador estadounidense, encabezado por Steve Witkoff y Jared Kushner, conduce el diálogo directamente con representantes iraníes y a través de mediadores.
Entre los puntos en discusión figura la retirada del uranio altamente enriquecido de Irán, un aspecto que Washington considera prioritario. Según fuentes consultadas, una de las alternativas sería trasladar ese material fuera del país, incluso a Estados Unidos. El secretario de Estado Marco Rubio declaró que “no es necesario tener el documento finalizado en un solo día”, aunque subrayó: “Debemos acordar una solución diplomática con compromisos claros sobre lo que se está dispuesto a negociar y las concesiones que se harán desde el inicio”.
Funcionarios de la Casa Blanca admitieron que la cúpula iraní muestra divisiones internas y que no existe garantía de que se alcance un consenso. A pesar de esto, la expectativa de un acuerdo sigue siendo alta, y los mercados internacionales siguen atentos a cualquier desarrollo en la negociación entre Estados Unidos e Irán.