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En un giro inesperado, la candidata de tendencia derechista, Keiko Fujimori, ha recuperado la delantera en el escrutinio de la segunda vuelta presidencial en Perú, según los resultados provisionales con un 98,20 % de los votos contabilizados después de las elecciones del pasado domingo.
Según los datos más recientes, Fujimori obtiene el 50,001 % de los votos válidos, lo que se traduce en 9.032.189 sufragios, mientras que su contrincante, el candidato de izquierda, suma 9.031.723 votos con el 49,999 %. La diferencia entre ambos es de apenas unos cientos de votos, lo que pone de relieve la extrema competitividad de la contienda.
Con este resultado, Fujimori se encamina a convertirse en la próxima presidenta de Perú, en una elección marcada por la incertidumbre y la paridad extrema. Esta sería su cuarta intentona por alcanzar el cargo, después de haber sido derrotada en las elecciones de 2011, 2016 y 2021.
La candidata de Fuerza Popular había logrado revertir la tendencia a su favor gracias al respaldo obtenido entre los peruanos residentes en el extranjero, lo que le permitió superar a su contrincante, quien había tomado la delantera el pasado lunes y había alcanzado una ventaja cercana a los 42.000 votos.
Los analistas consideran que las mesas pendientes de escrutar, que corresponden principalmente a votos emitidos en el exterior y a actas impugnadas, podrían consolidar el triunfo de Fujimori por un margen de apenas unos miles de votos. Esto sería la tercera elección consecutiva en Perú definida por una diferencia mínima, después de las elecciones de 2016 y 2021.
Un eventual triunfo de Fujimori representaría el retorno del fujimorismo al Gobierno peruano después de 26 años, y marcaría un giro significativo en la política del país. Durante la campaña, la candidata reivindicó abiertamente el legado de su padre, Alberto Fujimori, y prometió gobernar siguiendo su modelo, destacando especialmente las reformas económicas impulsadas durante la década de 1990 y la lucha contra los grupos armados.
Más de 27,3 millones de peruanos fueron convocados a las urnas para elegir al presidente que gobernará el país entre 2026 y 2031, en un contexto de profunda inestabilidad política. En la última década, Perú ha tenido ocho presidentes debido a sucesivas crisis institucionales y destituciones promovidas por el Parlamento, lo que ha incrementado la expectativa sobre el próximo Gobierno y su capacidad para devolver la gobernabilidad al país.